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El tobogán del parque de Eirís, en A Coruña, se ha consolidado con el paso de los años como el más largo de la ciudad, una condición que lo ha convertido en una de las señas de identidad más reconocibles de este gran espacio verde del barrio.

No es solo un juego infantil: es un punto de encuentro, un reclamo para familias de toda la ciudad y un elemento que diferencia claramente a Eirís de otros parques urbanos.

Su principal singularidad está en la longitud y continuidad del recorrido, muy por encima de la media de los toboganes instalados en otros parques coruñeses.

Mientras que en la mayoría de áreas infantiles predominan estructuras cortas, pensadas para un uso rápido y repetitivo, el tobogán de Eirís ofrece una experiencia prolongada, con una bajada amplia y fluida que genera expectación incluso antes de subirse.

La comparación con otros parques es casi obligada. En espacios como Vioño, Oza, San Diego, Os Rosales o Novo Mesoiro, los toboganes forman parte de conjuntos más pequeños y compactos, integrados en zonas de juego tradicionales. Son funcionales, seguros y bien valorados, pero ninguno alcanza la longitud ni el impacto visual del de Eirís, que destaca a simple vista dentro del conjunto del parque.

"A mi hijo le encanta. Venimos desde Matogrande porque es el lugar donde mejor se lo pasa"

María Jesús, madre de Kevin

Incluso en parques céntricos o recientemente renovados, como los de la plaza de Pontevedra o Santa Margarita, los elementos infantiles apuestan por el diseño, la accesibilidad o la combinación de distintos juegos, pero no por un recorrido tan largo y reconocible. En ese contexto, el tobogán de Eirís se ha ganado su fama a pulso, convirtiéndose en un referente para muchas familias.

"A mi hijo le encanta. Venimos desde Matogrande porque es el lugar donde mejor se lo pasa", confiesa María Jesús, madre de Kevin, un niño de 8 años. Un testimonio que refrenda Luisa, la madre de Edgar: "El tobogán es genial, ojalá hubiese más pulmones así".

Una infraestructura de inicios de los años 2000

Los vecinos han tenido que hacer memoria para recordar cuando fue instalado el tobogán. Están tan acostumbrados ya a su presencia que ha sido para ellos un elemento más del barrio.

"La instalación del skate fue en 2005 y el tobogán a continuación, finales del 2005 o inicios del 2006", recuerdan desde la Asociación de Vecinos a consulta de Quincemil.

Un atractivo para el barrio

Esa singularidad ha hecho que el parque trascienda el ámbito del barrio. No son pocos los vecinos de otras zonas de A Coruña que se desplazan expresamente hasta Eirís, especialmente los fines de semana, atraídos por un espacio que combina amplias zonas verdes, caminos peatonales y una de las áreas de juego más llamativas de la ciudad. El tobogán actúa como elemento central y, en muchos casos, como excusa perfecta para elegir este parque frente a otros.

Más allá del juego, el tobogán ha contribuido a reforzar el uso social del parque. Familias que se quedan más tiempo, niños que repiten una y otra vez la bajada, abuelos que observan desde los bancos y un ambiente continuo de actividad que da vida al espacio. Es un ejemplo claro de cómo un solo elemento puede marcar la personalidad de un parque urbano.

Desde el Ayuntamiento, la apuesta por dotar a Eirís de infraestructuras de ocio diferenciadoras se ha traducido en un parque que mantiene su atractivo con el paso del tiempo. El tobogán, en este sentido, se ha convertido en un pequeño icono cotidiano, reconocible incluso para quienes no frecuentan la zona de manera habitual.

Para muchos niños y niñas, el recuerdo del parque de Eirís está inevitablemente ligado a esa bajada larga, casi interminable, que empieza con nervios y termina entre risas. No es solo el más largo de A Coruña, es también uno de los más recordados, una pieza clave de la memoria colectiva de varias generaciones.

Un barrio en pleno auge

El barrio de Eirís sigue creciendo. Tras la inauguración de las nuevas instalaciones deportivas de Lamadosa en febrero del 2023, enfrente a la cúpula, y con las obras del Nuevo CHUAC, esta zona de A Coruña ganará en usabilidad y servicios. Todo un empuje para seguir creciendo y ganando peso como barrio.