Situado en la comarca de A Mariña Central, Alfoz do Castrodouro (Lugo) es uno de esos municipios de interior que, pese a encontrarse muy cerca de la costa, conserva todo el encanto de los pequeños pueblos gallegos.
Con la llegada del otoño, Galicia se llena de planes para disfrutar incluso con lluvia. Entre ellos, descubrir rincones con tanto encanto como Alfoz puede ser una excelente opción para el próximo fin de semana.
Edificado sobre un antiguo castro romanizado
Castillo de Castrodouro
Alfoz es un pequeño municipio, de apenas 1.400 habitantes, pertenece a la comarca de A Mariña Central y cuenta con numerosos atractivos que merece la pena conocer. Entre sus principales reclamos turísticos destaca el Castillo de Castrodouro.
Declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1994, el Castillo de Castrodouro fue edificado sobre un antiguo castro romanizado del siglo primero después de Cristo. Hoy en día, apenas se conserva la estructura exterior de la torre del homenaje.
¿La razón? Alrededor del siglo IX una familia de la Meseta, apoyada por la monarquía asturiana, fundó un monasterio familiar en el siglo XI bajo el poder de la diócesis de San Martín de Mondoñedo, quien lo fortifica.
En el siglo XV es ocupado por el Mariscal Pardo Pardo de Cela, quien lo pierde tras su muerte pasando a ser propiedad de la diócesis mindoniense quien lo reconstruye después de que los Reyes Católicos decidieran su destrucción, convirtiéndolo en residencia episcopal hasta el siglo XVII en el que fue abandonado.
"A finales del siglo XIX fue usucapido por el Ayuntamiento, quien decidió arreglarlo a comienzos del siglo pasado, destinándolo hasta el año 1900 a Casa Consistorial y sede del Juzgado Municipal", informan fuentes municipales.
Desde 1994 figura en el registro de Bienes de Interés Cultural. Actualmente, el castillo acoge varias dependencias municipales, entre ellas un punto de información turística, una sala de exposiciones y una sala-museo.
Una escapada a Foz
Panorámica de Foz.
A 20 kilómetros de Alfoz por la carretera LU-152, Foz es un pueblo marinero que hoy vive principalmente del turismo gracias a sus impactantes paisajes naturales.
En esta villa costera encontramos el templo de San Martín de Mondoñedo, la catedral más antigua de España y quizá en todo el sur de Europa. Su basílica conserva frescos del siglo IX y un importante retablo de piedra.
El Castro de Fazouro merece una mención especial: es uno de los pocos castros caseros que hay en Galicia junto al Castro de Baroña. Está situado en uno de los extremos de la playa de Arealonga y en él se puede intuir cómo era la vida entre los siglos I y III.
Para los amantes de la naturaleza, el Pico da Frouxeira es un monte de 427 metros de altitud en cuya cima se alzaba el Castelo da Frouxeira, propiedad del mítico Mariscal Pedro Pardo de Cela, del que hoy solo quedan unos pocos restos.
