Los feirones forman parte de la cultura popular gallega. Estos mercados de venta ambulante se celebran en prácticamente todos los municipios de Galicia y reúnen a cientos de vecinos de la localidad y de sus alrededores en una jornada de compras.
Entre las numerosas ferias que se llevan a cabo, destaca la Feria Comarcal de Curtis (A Coruña), que tiene lugar todos los días 9 y 23 de cada mes en el Recinto Ferial. Se trata de uno de los mercados más importantes de la comarca de Betanzos, tanto por la variedad de productos que ofrece como por la gran afluencia de vecinos y visitantes que recibe.
Más de 150 puestos de venta ambulante
Si quieres vivir en primera persona una de las mayores tradiciones gallegas, tienes que visitar un buen mercadillo ambulante, y la Feria de Curtis, con sus más de 100 años de historia, es una parada que merece la pena, y mucho.
En este municipio coruñés los días 9 y 23 de cada mes, entre las 09:00 y las 13:00 horas, se celebra este peculiar mercado en el Recinto Ferial, un lugar en el que se destinan 25.000 metros cuadrados a la gran cantidad de puestos que atraen a vecinos de diferentes puntos de la comarca y, también, de otros puntos de Galicia.
Con más de 150 puestos, la feria ofrece prácticamente de todo. Todo lo que necesites, lo encontrarás aquí. Hay varios puestos con productos de la tierra como quesos, miel, pan, chorizos, frutas, verduras, hortalizas o carnes, entre otros alimentos frescos y de proximidad. También hay espacio para la artesanía, la ropa, el calzado, la bisutería, el menaje y la decoración.
Como ves, lo más probable es que llegues buscando una cosa y acabes marchándote con varias e, incluso, algunas que ni necesitabas hasta que llegaste.
Esta Feria es el punto de encuentro perfecto donde se juntan varias generaciones del municipio, manteniendo esa costumbre tan gallega de ir a la feria, pasear, charlar y disfrutar del ambiente.
Y, por supuesto, no te puedes marchar sin probar algunos de los platos más típicos y emblemáticos de Galicia. En una zona del recinto venden un rico pulpo á feira en las tradicionales pulpeiras, además de la típica carne ao caldeiro y churros recién hechos para ponerse a reventar con comida de calidad y a buen precio.
