Al pensar en la costa ferrolana, es común que se nos vengan a la mente los grandes arenales que frecuenta la mayor parte de la gente: Doniños, San Xurxo, A Fragata, Esmelle…
El gran problema de estas playas es precisamente su popularidad, que puede resultar agobiante en las fechas más señaladas del verano. Sin embargo, Ferrolterra esconde otros enclaves naturales con menor número de visitantes.
Estas son tres zonas menos masificadas recomendadas por Turismo de Ferrol en las que pasar con tranquilidad un estupendo día de playa.
Calas de Medote y Sartaña
La cala de Sartaña se encuentra a 5 minutos a pie de la playa de Ponzos.
Estas dos calas de arena blanca y fina están situadas al extremo occidental de la playa de Ponzos, a unos 20 minutos en coche de Ferrol centro. Para llegar a ellas se debe tomar la carretera Ferrol-Covas, pasar el núcleo de Covas, A Pedreira y dirigirse hacia la playa de Ponzos.
Medote y Sartaña se encuentran separadas por unas rocas y se caracterizan por ser ventosas y con oleaje. Existe un pequeño aparcamiento entre ambas calas, así como uno en la playa de Ponzos, a la que se llega a cinco minutos a pie y donde está instalado un puesto de socorro en caso de emergencia.
Cala de As Fontes
La cala de As Fontes se caracteriza por su apariencia paradisíaca.
La cala de As Fontes se encuentra muy recogida, rodeada de acantilados y de la Isla de Santa Comba, también conocida como "Illa do Medio", una isla de 5 hectáreas de superficie que conserva una ermita y los restos de un poblado castrexo. La playa en sí posee una apariencia paradisíaca con sus aguas color verde esmeralda, y supone una prolongación de la playa de Santa Comba.
El recorrido hasta esta cala también pasa por la carretera Ferrol-Covas, y la cala cuenta con aparcamiento propio. Eso sí, este arenal solo se puede disfrutar con la marea baja, por lo que hay que tener cuidado con los horarios en los que se acude.
Cala de O Porto
La cala de O Porto es ideal para el buceo.
Para llegar a esta cala ubicada cerca de la cetárea de Covas, se debe salir desde Ferrol en dirección a Cabo Prior y, justo antes de llegar al faro, hay que tomar el desvío a la cetárea.
Una vez pasada, se debe seguir hasta la siguiente pista sin asfaltar, a la derecha. La zona dispone de un restaurante y aparcamiento en las inmediaciones del vivero de mariscos.
La cala tiene unos 65 metros de longitud y desaparece casi totalmente con la marea alta. Es ventosa, de arena fina y con un fuerte oleaje, pero es una cala perfecta para los amantes del buceo.
