Publicada

A Marta Pérez y a su familia les cambió la vida en septiembre de 2022. Un batido de proteínas con pistacho, fruto seco al que es alérgica, le provocó una grave reacción alérgica que derivó en un shock anafiláctico y posterior coma.

Esta joven de Ibi (Alicante) acudió al gimnasio como cualquier otro día, acompañada de una amiga. Tras el entrenamiento decidió tomarse un batido de proteínas y, aunque preguntó expresamente por sus ingredientes, le aseguraron que no contenía pistacho.

"La gente se sumaba a tirar de la silla. Hemos formado una gran familia"

Marta Pérez en el Camino de Santiago Cedida

Han pasado casi cuatro años desde aquel día. Desde entonces, Marta ha tenido que enfrentarse a numerosas visitas al hospital, pero también a importantes avances en su recuperación. Ahora, ella y su familia acaban de regresar a casa después de completar el Camino de Santiago.

"Hacía muchos años que queríamos hacerlo con mis hijos, pero por circunstancias de la vida no ha sido posible hasta ahora. Tomamos la decisión de hoy para mañana: 'Vamos a hacerlo, sin pensarlo demasiado'", cuenta María, la madre de Marta, al otro lado del teléfono.

Antes de emprender el viaje, Juan, el padre de Marta, tuvo que adaptar la silla de ruedas. "Soldó, cortó, quitó las ruedas delanteras... y al día siguiente ya lo teníamos listo", recuerda María.

Los padres de Marta coinciden en que la experiencia ha sido inolvidable y tienen claro que habrá un segundo viaje. "Quería hacer algo que tenía pendiente con Marta y dar visibilidad a los retos que supone hacer cualquier cosa con una silla de ruedas", afirma su madre.

"Se vende mucho la inclusión y que todo está para todos, pero no es cierto", denuncia. "Pensábamos que era una manera de vivir algo muy especial con ella y para decir que, con voluntad, sí se puede a pesar de las adversidades".

"Te vas a casa con el corazón lleno al ver que hay personas maravillosas que, sin conocerte de nada, te tienden la mano"

Aun así, María lanza una petición a la Xunta: señalizar los tramos para sillas de ruedas. "Está señalizado para bicis y caminantes, pero también debería estarlo para sillas de ruedas. Hemos seguido el recorrido para caminantes y hay puntos concretos que resultaron muy complicados de superar".

"Hemos tenido que bajar a Marta de su silla en dos ocasiones", agrega Juan.

Pese a los obstáculos encontrados durante el Camino, María asegura que la experiencia ha merecido la pena. "Te vas a casa con el corazón lleno al ver que hay personas maravillosas que, sin conocerte de nada, te tienden la mano. Ha sido una experiencia gratificante".

De hecho, durante el viaje, una pareja les regaló una silla adaptada para que Marta pueda desplazarse por la montaña.

"Quieren permanecer en el anonimato, pero desde aquí queremos agradecerle una vez más que hayan hecho esto por Marta. Estamos hablando de algo que vale muchísimo dinero y lo han hecho desde el corazón".

Así está siendo la evolución de Marta

María cuenta con un perfil de TikTok en el que comparte el día a día de Marta y su evolución. "Eres muy fuerte", le dice la gente. Sin embargo, ella resta importancia a esas palabras y asegura que "la fuerza y la valentía es de Marta".

Desde hace ya casi cuatro años, María y Juan perciben pequeños avances en el día a día de su hija. "Todo este progreso hay que trabajarlo mucho, las cosas no vienen solas", apunta. "Una sonrisa de Marta para mí vale oro".

Aunque las redes sociales tienen cosas buenas y malas, María considera que el balance es positivo. "Cuando Marta estaba muy grave, empezamos a crear contenido en Internet y manifestaciones para dar visibilidad y abrir puertas".

"Siempre te vas a encontrar con gente que dice 'dejadla morir en paz, esto no es vida', pero Marta está agarrada y nosotros le acompañamos en su día a día para que pueda tener la mejor calidad de vida", concluye.