Las fiestas de Ascensión no se entendería sin su noria en la carballeira de Santa Susana, en la Alameda de Santiago. Cada año regresa a la capital gallega para ofrecer unas vistas panorámicas privilegiadas y únicas. Desde sus 54 metros de altura se puede divisar la Catedral, la Cidade da Cultura o el Ensanche.
Una decena de operarios lleva desde el pasado sábado, 2 de mayo, trabajando en el montaje de la atracción para que "llegue a tiempo" y este sábado pueda comenzar a funcionar, explica Paco Sánchez, propietario de Norias Sánchez. La noria ya se hace notar en la ciudad y se puede divisar desde varios puntos de Santiago, como desde la Praza do Obradoiro.
El año pasado estuvo el hermano de Paco, con una noria más pequeña. Ahora Norias Sánchez vuelve a repetir su cita en la capital gallega instalando una de las norias más grandes de Europa.
El mecanismo será el mismo que hace dos años, incluyendo el precio: "aunque sabemos que ha subido todo, no es viable subir el precio", aclara Paco. Así, subirse en la atracción costará seis euros para girar sobre cinco minutos y poder observar las vistas, "son programas automáticos, se puede cambiar, pero muy poquito, muy para arriba o abajo" señala Paco.
Mantener el precio supone que "baja el beneficio" para la empresa, aclara Paco. Sin embargo, es tajante: "hay que hacerlo". Desde hace décadas, las atracciones del parque de la Alameda forman parte de la tradición de las fiestas de la Ascensión, concentrándose filas de niños, padres y madres y amigos que esperan pacientemente (y algunas veces bajo la lluvia) para subir a la noria, al saltamontes o a los coches de choque.
