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Cuando Valeria Delgado (A Coruña, 2002) y Francesco Porcella (Sevilla, 2000) eran niños, soñaban con superarse a sí mismos haciendo lo que mejor se les da: acrobacias. Lo que empezó como un refugio en la gimnasia rítmica y el parkour, respectivamente, terminó por abrirles todo un mundo de posibilidades profesionales que, con los años, los llevó a formar parte de circos y espectáculos viajando por Europa.

Estas Navidades los dos se encuentran en A Coruña, la ciudad de Valeria, como parte del elenco del Winter Circus que se encuentra en el Paseo Marítimo de O Burgo, en Culleredo, hasta el 11 de enero. "Me hace muchísima ilusión volver a casa porque es la primera vez que mi familia, que es la que me ha visto crecer desde pequeñita, me ve actuar en directo. También vienen amigos y es muy emocionante y bonito", explica la joven acróbata.

Nuevas oportunidades

El destino unió sus caminos a nivel profesional y en el amor, mientras trabajaban como artistas en un hotel en Gran Canaria hace más de tres años. "A los 20 años empecé a hacer espectáculos con unos amigos por las calles de Sevilla, al mismo tiempo estudiaba para ser vigilante de seguridad, poco a poco empecé a engancharme y quise dar el salto a los escenarios", cuenta Francesco.

El joven, de ascendencia italiana, se puso a investigar y encontró una empresa de hoteles en Canarias que le dio la oportunidad de probar suerte en los espectáculos hoteleros. "Hablé con ellos y me animé a irme allí a trabajar".

Por su lado, Valeria estudió el Grado Medio de Auxiliar de Enfermería, pero siempre tuvo claro que había nacido para brillar sobre el escenario: "Hice durante ocho años gimnasia rítmica de forma federada, compitiendo. Cuando eres pequeño siempre te dicen que tienes que estudiar para llegar a tener un futuro estable, pero yo tenía claro que eso no era para mí".

Con 18 años le surgió la oportunidad de trabajar durante todo un verano como acróbata en un parque de atracciones de Holanda. Valeria no se lo pensó dos veces, hizo las maletas y se lanzó a perseguir su sueño: "Fue una experiencia muy gratificante. Aprendí un montón".

A su regreso a casa, el mismo amigo con el que Francesco hacía espectáculos de calle visitó A Coruña y la animó a probar a actuar por la ciudad: "El primer día salió horrible, con el tiempo empezó a ir súper bien". Fue entonces cuando empezó a hablar con Francesco, quien le ayudó a presentar su currículum en el hotel de Canarias donde él se encontraba trabajando.

Después de su aventura por las islas, los dos se aventuraron en un proyecto conjunto, bajo el nombre Franchesyvaleria con el objetivo de subirse a los mejores escenarios del mundo. Un viaje que los ha llevado a actuar en parques de atracciones y circos en países bálticos y en lugares como Alemania, Grecia, Italia y de gira en un crucero. "Un público que nos encanta es el alemán, que tiene muchísima cultura de ir al circo sin importar la edad. En España se asocia más con el público infantil", apunta Valeria.

"Me hace muchísima ilusión volver a casa porque es la primera vez que mi familia, que es la que me ha visto crecer desde pequeñita, me ven actuar en directo"

Valeria Delgado, acróbata coruñesa

Cuando les pregunto dónde tienen establecida su residencia oficial su primera reacción es reírse. "Todavía no tenemos un sitio fijo. En A Coruña y en Sevilla están nuestras familias y cuando no tenemos contrato o estamos de vacaciones los visitamos. Nos cambiamos de ciudad según nos vayan saliendo trabajos, así que vivimos mucho en hoteles", explican.

Preparación física

Valeria y Francesco tienen una rutina de entrenamiento muy marcada. "Solemos practicar un par de horas lo que se conoce como habilidades, dentro de las cuales están las acrobacias, los hula hoops, las cintas aéreas y trucos nuevos, entre las disciplinas", cuentan. Además, hacen dos horas en el gimnasio para entrenar fuerza. Una rutina que combinan con las funciones que tengan en ese momento.

También tienen que seguir una dieta rigurosa. La de Francesco se basa en ganar masa muscular y la de Valeria busca mantenerla delgada y firme para facilitar los levantamientos en sus números.

Ambos están orgullosos de poder decir que viven de su pasión y que además, "viven bien". Frente a la mirada crítica de muchas personas que piensan que no se puede vivir de su trabajo: "Nos suelen decir 'qué guay lo que hacéis, me encanta, pero, pobrecitos, no tenéis un plan B' o 'cobraréis muy poco, ¿no?'. Y lo cierto es que vivimos muy bien de lo que hacemos".

Sin duda, estos dos artistas van en el buen camino persiguiendo su sueño de actuar en los mejores escenarios del mundo y ser conocidos por su historia. "Hemos trabajado muy duro para llegar a donde estamos y las cosas nos han salido bien. Prueba de ello es que conseguimos muchos trabajos", concluyen. Mientras tanto, el público coruñés tiene la oportunidad de disfrutar de Francesco y Valeria en el Winter Circus de O Burgo hasta el 11 de enero.