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Los vecinos del barrio del Ensanche, en Santiago de Compostela, han denunciado la existencia de varios pisos utilizados para ejercer la prostitución y reclaman una mayor agilidad administrativa y policial para controlar la actividad y las molestias que, aseguran, sufren desde hace meses.

Según explican, los primeros indicios comenzaron en otoño del pasado año, cuando empezaron a detectar "ruidos continuados durante la noche" y movimientos constantes en algunas viviendas del barrio. "Todo apuntaba a que se hacía vida nocturna en el piso", relatan los vecinos, que aseguran que con el paso del tiempo fueron conociendo "la procedencia de los residentes y el tema de la prostitución de las chicas".

Los residentes sostienen que el problema "afecta absolutamente al descanso y al bienestar" de quienes viven en la zona, aunque reconocen que lo más duro ha sido el impacto emocional derivado de la situación. "Lo peor es la parte emocional que supuso percibir, aunque fuese de forma indirecta, lo que significa para una mujer tener que ejercer la prostitución", explica una de las vecinas afectadas.

"Percibir que esas chicas, muy jóvenes, estaban atendiendo las exigencias de hombres de cualquier edad, sin ningún tipo de control ni otra salida para ellas, es terrible", añaden. Los vecinos también lamentan "la altísima demanda" existente y aseguran que se trata de una realidad que "no se les va a olvidar en la vida".

Desde el Ensanche consideran además que "los datos relativos a estos problemas hablan por sí solos" y creen que todavía existen muchos casos que no llegan a denunciarse.

La Policía "hace todo lo posible"

Sobre la actuación policial, los residentes aseguran que "la Policía nunca dejó de acudir" y defienden que los agentes "hacen todo lo posible dentro de sus competencias", aunque reconocen que este tipo de procedimientos "llevan su tiempo". "No es un problema que se arregle con una sola intervención", apuntan.

Los vecinos también reclaman cambios normativos que permitan actuar con mayor rapidez frente a situaciones reiteradas de molestias nocturnas. "No es muy razonable que si llegamos tarde para pagar un euro en el parquímetro tengamos una sanción a los 40 minutos, pero por pasar varias noches sin respetar el descanso de los vecinos no haya al menos una multa acorde", critican.

Finalmente, explican que sus actuaciones se han canalizado "a través de la Policía Local, Policía Nacional y las unidades de trata", además de contactar con la inmobiliaria de uno de los pisos afectados.

Como mensaje final, hacen un llamamiento a la ciudadanía para mantenerse alerta y denunciar este tipo de hechos. "La trata y el mercado de mujeres es una lacra social que todos debemos combatir", concluyen.