El incendio del pasado jueves, 12 de febrero, en la comisaría de la Policía Nacional en Santiago de Compostela obligó a desalojar el edificio y a habilitar una carpa exterior para funcionar como punto de información a la ciudadanía. Este lunes, el fuego se volvió a activar debido a unos rescoldos originados en el sótano del edificio, en la zona de los vestuarios.
Desde la Confederación Española de Policía (CEP), la organización policial de referencia en Galicia, denuncian a través de un comunicado que "ni la jefatura de Santiago ni la Jefatura Superior han brindado ninguna información de la situación actual del inmueble".
De igual modo, critican la falta de información "de lo sucedido y de los daños materiales ocasionados", señalando que "por lo observado y consultado a fuentes externas" el sótano -4 estaría "totalmente arrasado" por el incendio, y los sótanos -3, -2 y -1 tienen "numerosos daños por humo y algunas llamas".
Consideran que "es una aberración lo sucedido" y critican que limpiadoras habituales "y no especializadas en este tipo de siniestros" han estado limpiando las instalaciones para la apertura, "sin haber facilitado garantías sobre las instalaciones y los riesgos biológicos existentes", como podría ser una inspección de calidad del aire y su estructura. Desde el sindicato lamentan que "no se nos ha remitido informe alguno".
En el comunicado informan que han consultado a los bomberos que acudieron al edificio y "de manera verbal" le han informado al sindicato que el textil expuesto al humo tiene que ser desechado en un contenedor especializado, y que la edificación debe ser evaluada correctamente y proceder a su limpieza por una empresa especializada.
Asimismo, explican que los propios bomberos pudieron observar fisuras en las placas de -3 y -2, desconociendo el alcance de las mismas y "estando sorprendidos de las prisas" por volver a poner en funcionamiento las dependencias policiales "sin haber realizado todas las inspecciones oportunas".
"Ante la falta de existencia de informes periciales sobre la situación", y ante la existencia de partículas cancerígenas en el aire que pueden ser respiradas por el personal que trabaja en las dependencias policiales, "un hecho que sería extremadamente grave", desde la CEP demandan al área de Urbanismo del Concello de Santiago y a la Inspección de Trabajo que realicen las inspecciones oportunas y se garantice la seguridad y salubridad del inmueble.
De esta forma, "si no se reúne los requisitos para ejercer la actividad profesional en su interior", se "paralice" hasta que se garantice la seguridad de los trabajadores y demandantes de servicios.
