La estación de trenes de Santiago ha vivido hoy su segunda jornada sin trenes con destino y origen a Vigo, una situación que ha pillado a muchos viajeros de sorpresa, gran parte de ellos estudiantes que han tenido que buscar alternativas en la estación de autobuses en donde se han formado grandes colas, tanto en el punto de atención al cliente, como a la espera de que llegara el autobús de vuelta a casa.
"Estaba comprando el billete, lo pagué y justo después me ponía que esperara a que me reservaran el billete. Estuve una hora dentro de la página y luego, cuando cargó, me ponía que se había cancelado" comenta Libania quien espera junto con dos amigos en la estación de autobuses de Santiago por el único autobús que quedaba para ir a Pontevedra.
Tras muchas llamadas, y una captura de pantalla con los pagos realizados, decidió acudir presencialmente a la estación de tren compostelana, "hablé con más información y me decían que me devolverían el dinero a lo largo de la semana". En taquilla, "una chica que hizo todo lo posible", le consiguió el tiquet de reserva para su autobús de vuelta a casa.
Para Shakira, la suerte no ha sido la misma, "llevo dos horas esperando aquí" dice a Quincemil. "Cogí el tren de Coruña para ir a Vilagarcía, me enteré una hora antes porque la madre de una amiga le dijo que me avisara" y lamenta que "Renfe no estaba avisando, que no estaba mandando correos ni estaba mandando nada".
"Había mucha gente que tenía sus trenes anteriores que llegó y le dijeron que se bajaran del tren, que ya no había trenes para Vigo ni nada de lo que va para allá", comenta la joven quien solo tiene la opción de autobús, "no tengo nadie que me viniera a buscar a Santiago ni nada, y hace dos meses que no veía a mi familia".
Sara y Nerea están esperando por sus respectivos buses después de que sus trenes se hayan cancelado. "Lo cojo todos los días para venir a la Universidad", comenta Sara que coge diariamente un tren Vilagarcía - Santiago, "es menos tiempo del que tarda un bus y hay muchísimos más horarios". Sin embargo, ayer y hoy tuvo que coger un autobús para llegar a la capital gallega, un trayecto que le llevaba normalmente 20 minutos, le ha durado una hora estos dos días. "Es un rollo", dice y confiaba en que "me tocara hoy" la cancelación de tren.
También comenta que ayer intentó coger online el billete de autobús, pero le dio problemas: "imagino que se colapsó la aplicación. Al final también es muchísima gente, los viernes de por sí se llena un montón el bus, como para por encima sumar los que van en tren".
Su amiga Nerea tuvo más suerte, también a Vilagarcía, aunque no diariamente, consiguió ayer un billete de autobús online. Sin embargo, tiene aún el billete de tren y no sabe si se "harán responsables".
A Jaime también le dio problemas la web de Monbus para coger un autobús para hoy. "Estaba totalmente colapsada", comenta, "voy a Pontevedra cada viernes y visto lo visto ayer dije "mejor prevenir que curar", pero me era imposible". En un "segundo de suerte" consiguió un billete para ir a casa y lleva esperando, "cerca de una hora", por el autobús.
