Como ingeniera de caminos, pocas experiencias resultan tan impactantes como poder acceder al interior de una gran obra de infraestructura y comprobar de cerca su dimensión real. Eso es precisamente lo que supone entrar en los túneles del acceso ferroviario al Puerto Exterior de A Coruña. Es difícil trasladar con palabras lo que supone, por la magnitud técnica de una actuación llamada a transformar la conectividad logística de nuestro puerto y, con ella, parte de las posibilidades de desarrollo de Galicia.

Esa sensación se ha visto reforzada recientemente con motivo de la visita del coordinador europeo para el Corredor Atlántico, de la coordinadora europea para el Espacio Marítimo y del comisionado del Corredor Atlántico en España, que nos ha permitido conocer sobre el terreno el avance de una obra de enorme complejidad, financiada al 100% con fondos europeos.

Visita de la delegación europea del Corredor Atlántico al puerto de A Coruña en mayo 2026.

El acceso ferroviario al Puerto Exterior de A Coruña constituye una infraestructura decisiva para completar la intermodalidad de Punta Langosteira. Con ella, el puerto ganará una nueva conexión directa con la red ferroviaria general, reforzando su competitividad y ampliando su área de influencia logística hacia el interior peninsular.

Las principales características técnicas de esta actuación permiten entender bien la envergadura de la misma. El nuevo acceso ferroviario tiene una longitud total de 6,7 kilómetros, de los que aproximadamente 5,3 kilómetros discurren en túnel. La actuación incluye tres túneles principales y tres galerías de evacuación, en una solución técnica especialmente exigente tanto por la orografía del terreno como por la necesidad de integrar la conexión con la red existente.

El túnel principal, que es el elemento más singular de la obra, alcanza los 3.739 metros de longitud. Se trata, por tanto, de una infraestructura en la que el tramo subterráneo tiene un protagonismo absoluto, algo poco habitual en accesos ferroviarios portuarios y que da buena medida de su complejidad técnica.

Una de las grandes fortalezas de esta actuación es su conexión con el Eje Atlántico ferroviario, lo que permitirá integrar el Puerto Exterior en una red de transporte mucho más amplia y eficiente. A ello se añade que el trazado contempla conexión hacia Lugo y hacia Santiago, de forma que el puerto podrá relacionarse de manera más directa con distintos corredores interiores de Galicia, reforzando el papel del puerto como nodo logístico, a la vez que le permite mejorar su accesibilidad tanto hacia los principales centros productivos gallegos como hacia el resto de la Meseta.

Esa es una de las claves estratégicas del ferrocarril, ya que no se trata solo de una mejora de infraestructura, sino de una nueva capacidad para acceder a mercados más amplios. Para las empresas que operan en el puerto exterior, disponer de esta conexión supone una ventaja competitiva muy relevante, al facilitar el transporte de mercancías hacia destinos interiores en condiciones más eficientes.

Desde el punto de vista ambiental, las ventajas también son importantes. Para que podamos entenderlo de forma sencilla, en un camión pueden cargarse unas 25-30 toneladas de mercancía, mientras que el ferrocarril puede llegar a 1.200-1.500 toneladas. Esto supone que en un único tren se puede mover el equivalente a 50-60 camiones, lo que supone también una importante reducción de la huella de carbono.

Los puertos, como eslabones dentro de una cadena logística, necesitan dotarse de accesos para que las mercancías puedan llegar a sus destinos o ser expedidas a través de ellos. La llegada del ferrocarril permitirá completar esa intermodalidad del Puerto Exterior de A Coruña. El puerto ya dispone de unas excelentes condiciones marítimas y de grandes superficies terrestres; con el acceso ferroviario, sumará la pieza que faltaba para consolidarse como una plataforma logística plenamente conectada.

A todo ello, se le une la red interior ferroviaria del propio puerto, que permitirá dar conexión directa tanto a las terminales y espacios destinados a graneles líquidos como a los de graneles sólidos. Esta red interior es esencial, porque hará posible que la conexión ferroviaria no se quede solo en la entrada al recinto portuario, sino que llegue de forma efectiva a las zonas operativas donde se desarrollan los tráficos. Las obras avanzan de forma paralela a la del acceso ferroviario, de manera que se garantice la completa operatividad.

Además, esta nueva infraestructura es especialmente importante para culminar el traslado al Puerto Exterior de determinados tráficos que todavía se operan en el puerto interior, en particular, en el muelle del Centenario. Entre ellos figuran los tráficos vinculados al movimiento de cereales para la importación de materias primas con destino a distintas plantas de Galicia, fundamentalmente de Coren y como materia prima para la fabricación de bioetanol en la planta de Vertex Bionergy (Bioetanol Galicia, ubicada en Teixeiro, Curtis), que posteriormente es transportado también hasta el puerto, esta vez en estado líquido.

Operativa ferroviaria dentro del puerto interior, de movimiento de cereales y bioetanol líquido.

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No podemos perder de vista también que el acceso ferroviario tiene además un fuerte valor simbólico y estratégico porque está financiado íntegramente con fondos europeos Next Generation, con una inversión de 133,7 millones de euros, que sumados a los de la red interior, conforman una inversión total de unos 166 millones de euros. Esa financiación refleja la importancia que la Unión Europea concede a este tipo de conexiones intermodales, especialmente en enclaves considerados estratégicos para la movilidad y la logística comunitarias.

En este sentido, el Puerto de A Coruña forma parte de la red transeuropea de transportes, red TEN-T, como puerto nodal, perteneciente a la red básica. Esta condición acredita su importancia estratégica para la conectividad europea y abre la puerta a un mayor acceso a ayudas comunitarias para seguir mejorando sus infraestructuras y su integración en los grandes corredores logísticos.

Corredor Atlántico. Red TEN-T, ferroviaria.

La presencia reciente de representantes europeos en la obra, como mencionaba al principio de este artículo, tiene también ese significado, ya que refrenda que no estamos ante una actuación aislada, sino ante una infraestructura que encaja plenamente en una visión europea de conectividad, sostenibilidad y cohesión territorial.

Las obras han ido alcanzando hitos relevantes en los últimos meses. La excavación de los túneles y galerías ya está completada, y recientemente también se culminó el tendido de vía en el trazado principal, estando ya muy próximas a su finalización. Las previsiones apuntan a la puesta en servicio del acceso en 2027, lo que permitirá empezar a materializar todos estos beneficios en un plazo próximo.

Fotos del acceso ferroviario al puerto exterior de A Coruña

Con esta infraestructura, el Puerto Exterior de A Coruña estará en mejores condiciones para crecer, captar nuevos tráficos y ofrecer a las empresas una plataforma logística más competitiva. El ferrocarril no es solo una mejora técnica, sino una herramienta de desarrollo, una conexión directa con nuevas oportunidades y un paso decisivo para consolidar a Punta Langosteira como un puerto plenamente preparado para el futuro.