Durante años, el acceso a financiación se ha analizado principalmente desde una óptica externa: la relación con entidades financieras, los mercados, los fondos públicos o los inversores. Sin embargo, cada vez resulta más evidente que la capacidad de una empresa para financiarse, y hacerlo en mejores condiciones, depende en gran medida de la madurez tecnológica de su función financiera, de la calidad de la información que es capaz de generar, analizar y comunicar y de la capacidad de transmitir transparencia a través de la exactitud y la velocidad de reporting.
El nuevo rol del CFO en la empresa gallega
En este contexto, el director financiero ha dejado de ser únicamente el garante del control presupuestario y del cumplimiento contable para convertirse en un actor estratégico del negocio. En Galicia, donde el tejido empresarial combina grandes grupos industriales, empresas familiares consolidadas y un amplio número de pymes con vocación de crecimiento, este cambio de rol es especialmente relevante.
Hoy, el CFO debe responder a preguntas que van mucho más allá del cierre mensual o del reporting histórico: ¿Está la empresa preparada para afrontar un proceso de crecimiento inorgánico?. ¿Dispone de información fiable y trazable para negociar financiación bancaria o acceder a fondos europeos? ¿Puede anticipar tensiones de liquidez o escenarios de estrés financiero? ¿Cuenta con capacidades analíticas para apoyar decisiones estratégicas del comité de dirección?
La respuesta a estas cuestiones está íntimamente ligada al uso inteligente de la tecnología. La proliferación de plataformas Cloud de rápida implantación y capacidad de integración casi ilimitada propicia la creación de ecosistemas altamente eficientes en coste y funcionalidad.
Información financiera: de reflejo de la historia pasada a hoja de ruta para el cumplimiento de objetivos
Uno de los principales retos de las empresas gallegas es la fragmentación de la información financiera. Sistemas heredados, hojas de cálculo críticas, procesos manuales y escasa integración entre áreas dificultan la obtención de una visión única, coherente y en tiempo real del desempeño económico-financiero del negocio.
Esta realidad no solo impacta en la eficiencia interna, sino que tiene consecuencias directas sobre la financiación. Las entidades financieras, los inversores y los organismos públicos demandan cada vez más información estructurada, consistente y comparable, tanto histórica como prospectiva. La calidad del dato y la capacidad de análisis se han convertido en factores diferenciales.
En este punto, soluciones como los sistemas de Corporate Performance Management (CPM) juegan un papel fundamental. Estas plataformas permiten integrar planificación, presupuestación, forecasting y consolidación financiera en un único entorno, reduciendo dependencias manuales y mejorando significativamente la fiabilidad de la información, tanto en su calidad como en el esfuerzo y tiempo necesarios para su obtención. Suponen el fin de una actividad muy extendida en las labores del Controller financiero: Enviar y rezar. ¿Estará todo bien?¿Toda la información recopilada para la confección del reporting es coherente?¿he repetido exactamente el proceso del mes pasado en todos los cálculos?. Todas estas son preguntas que se repiten en la mente de muchos Controllers justo después de enviar el reporting package mensual o los informes solicitados por la entidad a la que estamos solicitando financiación.
Planificación financiera en entornos de incertidumbre. La muerte del presupuesto anual fijo.
Las empresas más avanzadas están evolucionando hacia modelos de planificación continua, basados en escenarios, simulaciones y previsiones dinámicas. Esto exige herramientas capaces de procesar grandes volúmenes de datos, incorporar variables externas y facilitar análisis “what-if” de forma ágil.
Para el CFO, disponer de estas capacidades no solo mejora la toma de decisiones internas, sino que refuerza la credibilidad de la empresa frente a terceros financiadores, al poder presentar proyecciones sólidas, trazables y alineadas con la estrategia del negocio.
Reporting, transparencia y confianza
Otro ámbito crítico es el de la comunicación financiera. Ya sea para bancos, socios, consejos de administración o administraciones públicas, la transparencia y la coherencia del reporting son elementos clave para generar confianza.
Las soluciones de disclosure management permiten automatizar la elaboración de informes financieros y no financieros, asegurando consistencia entre cifras, narrativas y formatos, y reduciendo riesgos operativos y reputacionales. En un entorno donde la información se distribuye a múltiples grupos de interés y bajo distintos marcos nzormativos, esta automatización se vuelve esencial.
Automatización inteligente: eficiencia y foco en el valor
La presión sobre los equipos financieros es creciente. Más exigencias regulatorias, cierres más rápidos y mayor demanda de análisis conviven con estructuras ajustadas. En este escenario, la automatización de procesos mediante RPA e Inteligencia Artificial emerge como una solución eficiente y eficaz para conseguir que las personas aporten su valor y las máquinas la capacidad de trabajo. Con estas soluciones conseguimos que las personas hagan trabajo de personas y las máquinas el trabajo de máquinas.
Lejos de ser una tendencia futurista, estas tecnologías ya están generando retornos tangibles en organizaciones que las adoptan con una visión estructurada y alineada con la estrategia financiera.
En definitiva, la relación entre financiación y tecnología es bidireccional. La tecnología no solo requiere inversión sino que genera confianza. Facilita el acceso a financiación, mejora las condiciones y reduce el riesgo percibido por terceros. Para las empresas gallegas, avanzar en la digitalización de la función financiera no es una cuestión de tamaño, sino de enfoque y ambición.
En un entorno cada vez más competitivo, aquellas organizaciones que conviertan su información financiera en un activo estratégico estarán mejor preparadas para crecer, atraer financiación y consolidar su posición en el mercado. La tecnología, bien aplicada, es el camino para lograrlo.
Daniel Ruiz Puente
Socio Director de Digital Finance de Crowe.