La sede de Cruz Roja en Ferrol y el domicilio familiar del activista Celso Posada han sufrido nuevos ataques durante la madrugada de este sábado. Los hechos han vuelto a poner el foco en los actos de intimidación contra la entidad social y el entorno del activista.
Los ataques afectan a una organización que desarrolla distintos programas de atención social en la ciudad, entre ellos iniciativas para combatir la soledad no deseada, facilitar la inserción laboral de personas en riesgo de exclusión y ofrecer apoyo formativo a menores en situación de desamparo.
Los nuevos incidentes han suscitado además llamamientos a mantener el apoyo público a la entidad y a quienes son objeto de intimidación. La situación vuelve a plantear la preocupación por las consecuencias de este tipo de acciones sobre el trabajo de las organizaciones sociales y la convivencia en Ferrol.
