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El verano, con fronteras climáticas cada año más difusas, va más allá de la fortaleza de julio y agosto en A Coruña. El calendario deja días a la soleada estación en junio y en septiembre, mes este que tiene sus adeptos al viaje y al turismo, y que en la ciudad herculina los hoteles y las viviendas de uso turístico afrontan con expectativas moderadas de ocupación no reñidas con el optimismo.

A falta de conocer los porcentajes oficiales de ocupación en los meses más fuertes del verano (se suelen comunicar a comienzos de septiembre), los hoteles coruñeses se preparan para un cambio en el perfil de cliente a partir del próximo mes. El perfil es más estable en las VUT, que este año han tenido una demanda alta pero una oferta menor.

"La primera semana de septiembre aún conserva clientes de ocio potentes y familias con niños. A partir de la segunda, que es cuando empiezan los colegios, hay menos turismo familiar y más parejas, y aparecen los clientes corporativos", más habituales estos desde octubre.

Esta fotografía la hace el director del hotel NH Finisterre y presidente de Hospeco, Agustín Collazo, quien apunta que también sube la edad del visitante. "Septiembre sigue siendo un mes muy bueno por el clima, con demanda y más tranquilidad".

Añade que se mantiene la presencia de viajeros internacionales en los hoteles de la ciudad, pero por razones laborales más que de ocio.

"En la primera semana de septiembre aún vienen familias a los hoteles; a partir de la segunda, parejas y clientes corporativos"

Agustín Collazo, presidente del Hospeco y director del hotel NH Finisterre

Collazo advierte este verano, por la experiencia en los hoteles, un cierto "estancamiento" en el consumo, incluso "una ligera reducción" por parte de los visitantes. "El cliente recorta gastos: asume unos y ahorra en otros".

Esto lo han notado también los hosteleros, que lamentan que la mayor presencia de gente en las calles en julio y en lo que va de agosto por las fiestas o el día del eclipse no se ha traducido en un esperado incremento del consumo.

Oferta y demanda en las VUT

La reducción de viviendas de uso turístico (VUT) operativas en A Coruña a raíz de la aplicación de la ordenanza municipal reguladora ha mermado la oferta de este tipo de alojamientos, pero no ha debilitado la preferencia que muchos ciudadanos tienen por reservarlas para sus vacaciones. Tanto en julio y agosto como en septiembre.

El registro oficial de la Xunta contiene más de 1.300 con licencia de uso habilitante, un centenar menos que el máximo histórico que se alcanzó cuando la ordenanza entró en vigor hace más de un año. La caída numérica de VUT es leve, pero en realidad es más grave de lo que refleja el REAT.

Turistas en terrazas de la Marina, en A Coruña. Quincemil

Más de 700 de estos pisos, según el Concello, no cumplen los requisitos legales para mantener el uso turístico y sus dueños han optado por desactivarlos mientras el Gobierno local no les ordene el cese de actividad, no destinarlos a alquiler vacacional o esperar a que los tribunales se pronuncien en el recurso que han presentado contra la ordenanza. Al contar aún con licencia, siguen en el REAT.

Este verano, también con alta demanda de VUT pero menos oferta por estos motivos, se han disparado los precios, especialmente en la segunda semana de agosto, la del eclipse solar, en la que difícilmente hubo habitaciones libres en hoteles o plazas en pisos turísticos.

"Las estimaciones de ocupación en VUT son imprecisas. Hay propietarios que tienen septiembre casi lleno, otros bastante, otros flojo y otros tienen los pisos vacíos"

Rafael Serrano, vicepresidente de Aviturga

A partir de la segunda quincena de este mes y en septiembre la disponibilidad de VUT es mayor, la previsión de ocupación es "liviana" para la primera quincena y "baja" para la segunda, y los precios caen.

No hay unanimidad. Las estimaciones son "imprecisas", varían según los propietarios. "Algunos los tienen llenos o con solo unos huecos entre estancias, otros tienen bastantes reservas, otros una previsión floja y otros tienen el piso vacío", explica Rafael Serrano, vicepresidente de la asociación Aviturga.

Precios y perfiles

Buscar ahora viviendas vacacionales para cuatro noches de septiembre en A Coruña en las plataformas de reserva permite encontrar ofertas que van de un mínimo de 100 euros por noche a un máximo de 400. Booking muestra más de 20 anuncios en cada una de las tres primeras semanas; Airbnb e Idealista, menos de una decena.

Cruceristas en A Coruña. Quincemil

Son apartamentos en el centro o en barrios periféricos. Los precios se rebajan según avanza el mes. En la primera semana se puede pagar de 150 a 400 euros la noche; en la segunda, desde 120 hasta 400; y en la tercera, de 102 a 212 euros.

"La gente sigue viniendo a la ciudad, con menos intensidad que julio y agosto. Aunque la oferta es más reducida, notamos que hay demanda por trabajo, visitas a familiares, motivos de salud o turismo. Y se está más tranquilo".

Serrano matiza que este año no ha cambiado el perfil de usuario de VUT que llega "en familia y tiene vinculación con la ciudad". Viajan españoles y extranjeros y se marchan "con una satisfacción alta" y la percepción de A Coruña "como un gran descubrimiento". "Pero se quedan menos noches".