Regresan las lluvias a A Coruña. Esta semana va a ser muy húmeda, sobre todo el martes y el miércoles, debido a la llegada de un frente activo a nuestro territorio.
Toca volver a sacar el paraguas y extremar las precauciones al volante para evitar cualquier susto en la carretera.
La DGT se pone seria: así debes circular bajo la lluvia
Interior de un vehículo
El riesgo de sufrir un accidente aumenta hasta un 70% cuando llueve.
"Con el asfalto mojado, la adherencia de los neumáticos es menor y necesitamos más metros para detener nuestro vehículo", advierte la Dirección General de Tráfico (DGT).
Sin embargo, las medidas de precaución deben comenzar antes de ponerse en circulación: "Asegúrese de que sus neumáticos están en buen estado".
Para ello, comprueba el desgaste de las ranuras principales de la banda de rodadura.
La conducción con lluvia debería ser mucho más delicada, pues el agua no solo modifica las condiciones de la calzada, sino también la visibilidad.
Una vez en marcha, "lo primero que debes hacer es reducir la velocidad, adecuándola al estado de la carretera", apunta el Real Automóvil Club de España (RACE).
"También es recomendable aumentar la distancia de seguridad para evitar el "efecto spray", el agua pulverizada que sale de las ruedas de los demás coches y que reduce tu visibilidad", agrega.
Por otro lado, la distancia de frenado aumenta con los frenos mojados. Por eso, cualquier maniobra "deberá ser lo más suave posible" y los cambios de carril, de manera progresiva, siempre marcando la maniobra con los intermitentes.
El aquaplaning, un fenómeno indeseable
El aquaplaning es un fenómeno que ocurre cuando se acumula agua en la carretera y los neumáticos, al no poder desalojar el agua acumulada, pierden el contacto directo con el asfalto.
"En este caso, hay que sujetar el volante con firmeza, no frenar a fondo y corregir la trayectoria suavemente cuando se recupere el agarre", explica Tráfico.
Por imprevistos indeseables como este, es muy recomendable aumentar la distancia de seguridad respecto al coche que nos precede.
"Detener un coche con el suelo resbaladizo nos va a costar más tiempo y espacio que si el suelo estuviese seco. Diversos estudios concluyen que la diferencia entre frenar en asfalto seco a 90 km/h y hacerlo con el suelo mojado es de 32 metros más".
Otras cuestiones a tener en cuenta si conduces con lluvia: usa el alumbrado de cruce, aumenta la velocidad del limpiaparabrisas en los adelantamientos, amplía la distancia de seguridad y enciende la calefacción para evitar que los cristales se empañen.
