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Los dos decretos de vivienda aprobados esta semana por el Gobierno de Pedro Sánchez han quedado finalmente rechazados en el Congreso de los Diputados, dejando sin efecto el paquete de medidas que había generado incertidumbre entre propietarios, inquilinos y profesionales inmobiliarios. La votación se produce apenas tres días después de su aprobación por el Consejo de Ministros y después de que Junts confirmase su rechazo, sumándose al PP, Vox y otros grupos.

En A Coruña y su área de influencia, el sector inmobiliario había seguido con especial atención la tramitación de los decretos, ante la posibilidad de que algunas de sus medidas modificasen las condiciones de los contratos de alquiler y las decisiones de los propietarios. Durante estos días, varias inmobiliarias consultadas por Quincemil aseguran haber detectado dudas entre particulares que estaban valorando poner una vivienda en alquiler.

Marta Taboada, de Inmobiliaria Villaverde, explica que en los últimos días había recibido numerosas consultas de propietarios. "Los propietarios están muy nerviosos y enfadados, están esperando a que salga o no el decreto para decidir qué hacen con sus alquileres", señalaba antes de conocerse el resultado de la votación.

Según relata, algunos propietarios habían acudido directamente a la oficina y otros habían contactado por teléfono para intentar conocer qué implicaban las nuevas medidas. Una incertidumbre que, en su opinión, podía acabar afectando a la cantidad de viviendas disponibles en el mercado coruñés.

"Creo que si se aprueban van a conseguir el efecto contrario", advertía Taboada. Su previsión era que algunos propietarios optasen por retirar sus viviendas del alquiler y que, al reducirse la oferta disponible, aumentase la presión sobre los precios y los requisitos exigidos a los futuros inquilinos.

Propietarios que frenaron nuevos alquileres

Una situación similar describe Kike, de Inmobiliaria Amor, que asegura que durante estos días había percibido una actitud de espera entre algunos propietarios. "Por ahora lo que hay, la gente está a la expectativa", explica.

El profesional pone como ejemplo un caso concreto ocurrido esta misma semana. Un inquilino comunicó que iba a abandonar una vivienda y, cuando la inmobiliaria contactó con la propietaria para preguntarle si quería volver a ponerla en alquiler, esta respondió que prefería esperar y valorar la situación antes de anunciarla de nuevo.

El episodio refleja, según la inmobiliaria, cómo la incertidumbre había comenzado a influir en decisiones concretas del mercado. No se trata necesariamente de viviendas que hayan salido definitivamente del alquiler, sino de propietarios que han preferido esperar antes de comprometerse con un nuevo contrato.

Kike también relata que había hablado con una abogada que le trasladó que, en su situación, se plantearía no firmar un contrato de larga duración ante el escenario que abrían las nuevas normas. "Estamos un poco a la expectativa, pero creemos que esto va a afectar muy negativamente en el mercado", señalaba.

¿Qué medidas contenían los decretos?

Los dos reales decretos-ley aprobados el pasado martes incluían un amplio paquete de medidas relacionadas con el alquiler y el acceso a la vivienda. El primero, el Real Decreto-ley 26/2026, contemplaba, entre otras cuestiones, una prórroga extraordinaria de determinados contratos, límites temporales a las actualizaciones de las rentas, medidas sobre alquileres de temporada y por habitaciones, protección frente a determinados desahucios y diferentes incentivos fiscales.

También incluía medidas destinadas a aumentar la oferta de vivienda asequible, modificaciones fiscales y actuaciones relacionadas con la vivienda protegida. El segundo decreto, el Real Decreto-ley 27/2026, introducía cambios de mayor alcance en la duración de los contratos de alquiler de vivienda habitual.

En concreto, planteaba que, una vez superados los cinco años de duración del contrato, siete en el caso de arrendadores personas jurídicas, este pudiera prorrogarse por periodos sucesivos de la misma duración salvo que alguna de las partes comunicase su voluntad de no renovarlo. Además, elevaba a seis meses el preaviso exigido al propietario y contemplaba una indemnización para el inquilino en determinados supuestos.

Todas estas medidas quedan ahora sin efecto tras el rechazo parlamentario de los decretos.

"Como va a haber menos pisos, van a subir los precios"

Precisamente las consecuencias sobre la oferta eran una de las principales preocupaciones trasladadas por las inmobiliarias coruñesas. Taboada considera que un endurecimiento de las condiciones para los propietarios podría provocar que algunos decidiesen no poner sus viviendas en alquiler.

"Se quitarán pisos en alquiler del mercado y al final, como va a haber menos pisos en alquiler, van a subir los precios", sostiene. La profesional considera además que los propietarios podrían endurecer la selección de los candidatos ante una mayor demanda sobre un número menor de viviendas.

En su opinión, esto podría dificultar especialmente el acceso al alquiler para personas con ingresos más bajos, al enfrentarse a más competencia por cada inmueble disponible y a filtros económicos más exigentes.

El resultado de la votación deja ahora el escenario abierto para el mercado inmobiliario de A Coruña. Los propietarios que habían aplazado sus decisiones tendrán que valorar de nuevo si ponen sus viviendas en alquiler, mientras que las inmobiliarias esperan comprobar durante las próximas semanas si los pisos que habían quedado en espera regresan finalmente al mercado.

La caída de los decretos no implica, en todo caso, que desaparezca el debate sobre el alquiler. Las medidas formaban parte de un paquete planteado por el Gobierno para intervenir en distintos ámbitos del mercado de vivienda, y su rechazo parlamentario deja sin efecto las modificaciones previstas en estos dos textos, que han estado en vigor varios días, provocando una situación jurídicamente compleja.