A medida que ha caído la oferta de viviendas de alquiler permanente en las ciudades ha crecido la de habitaciones en pisos compartidos. En toda España ha aumentado un 12%, según uno de los habituales estudios que realiza el portal inmobiliario Idealista. Con datos del segundo trimestre de este año, en A Coruña la oferta se ha incrementado casi tres veces más, un 34%.
Compartir vivienda disponiendo de una habitación para uso privado ya es una opción residencial frecuente para quien no puede acceder fácilmente a un alquiler convencional. En Galicia hay más ciudades por encima de la media nacional y de la de A Coruña: Lugo (89%), Ourense (51%) y Pontevedra (48%).
El precio, en comparación con el mismo periodo del año pasado, se mantiene estable, crece solo un 1%, como en Lugo; en Ourense no varía, en A Coruña sube en 3% (con un importe medio de 350 euros) y en Pontevedra un 10%, de acuerdo con el mismo estudio.
La tendencia creciente de arrendar habitaciones, generalmente en modalidad de temporada, es decir para periodos de entre tres meses y un año, se repite en muchas ciudades españolas. El sector inmobiliario encuentra una de sus explicaciones en la limitación de rentas aplicada con la declaración de una urbe como zona de mercado residencial tensionada.
"Congelando los precios, los propietarios optan por no alquilar sus viviendas de forma completa y prefieren alquilar por habitaciones, que por ahora no está sujeto a las limitaciones de renta ni a otras como la duración del contrato de arrendamiento", expone la presidenta del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de A Coruña, Patricia Vérez.
Un cartel de 'Se alquila' en la ventana de un piso.
Una gran parte de los anuncios de estos alquileres está destinada a estudiantes, apunta Vérez. Las ofertas se suelen movilizar a través de propietarios privados, una parte menor aparece en portales inmobiliarios. Pero también personas con menos recursos se ven abocadas a recurrir a alojamientos compartidos.
"La situación es grave porque las familias más vulnerables se ven obligadas a compartir viviendas, con todos los problemas de convivencia que pueden surgir y la precariedad en la que viven. En algunos casos la cocina es una habitación más. Se ven situaciones de infravivienda", alerta la presidenta.
"Preferiblemente estudiantes"
Idealista recoge en la actualidad, a pocas semanas de comenzar el curso académico, casi 300 anuncios de habitaciones en alquiler en el municipio de A Coruña. La oferta, presente en la mayoría de barrios, se diversifica, aunque el estudiante es uno de los destinatarios más habituales.
Las estancias más baratas rozan los 200 euros mensuales y los textos ya indican la búsqueda "preferible" de estudiantes o de "compañero/a de piso para el curso 2026/27 de septiembre a junio". El anunciante es también un estudiante que busca a otro u otros “para compartir. En los precios no siempre se incluyen los gastos comunes de agua, electricidad o comunidad.
Unos contratos los gestiona una inmobiliaria, otros un particular. La prohibición de fumar la imponen la mayoría de los anunciantes y son escasos los que permiten mascotas. Casi la mitad de los 300 tienen cama individual, muy pocos ofrecen baño privado y en el 50% de los pisos no reside el propietario.
"El propietario no obtiene rendimiento con el precio congelado, así que alquila por temporada o por habitaciones. Por la vivienda completa pedía antes de 400 a 500 euros, ahora pide eso por un cuarto"
Miguel Estévez, vocal de la directiva de la Asociación de Inquilinos de A Coruña
En el otro extremo del rango de precios hay un anuncio que pide 1.200 euros mensuales para compartir una vivienda comunitaria para personas mayores en la zona de A Zapateira. A continuación hay un gran número de ofertas de entre 500 y 700 euros con distintos requisitos.
Algunos concretan su preferencia por chico o chica para el curso académico con un mínimo de seis meses de estancia, otros aceptan trabajadores por al menos un trimestre. Hay anuncios que detallan la habitación (con o sin vistas, el estado de conservación, el tamaño de la cama) y lo que incluye la renta.
Alrededor de 400 euros la habitación, se encuentran numerosas ofertas en el Agra do Orzán, Os Castros, Os Rosales, Os Mallos, Monte Alto; no todos con la preferencia de acoger estudiante y permitiendo el pago de meses sueltos.
Rendimiento doble y triple
El informe de Idealista señala que Barcelona es la ciudad española con los alquileres de habitaciones más elevados, un precio medio de 600 euros al mes. El de A Coruña, 350 euros, está por debajo del nacional, 425. En Jaén, Badajoz, Cáceres y Ciudad Real se piden menos de 300.
Pero si en A Coruña hasta hace poco una habitación podía costar "entre 200 y 250 euros", ahora su alquiler se dispara "al doble o el triple". "Es consecuencia de la limitación de precios, de la zona tensionada”, repite Miguel Estévez, vocal de la directiva de la Asociación de Inquilinos de A Coruña.
Edificios en la ronda de Nelle de A Coruña.
"El dueño del piso no obtiene rendimiento si tiene el precio congelado, así que prefiere un alquiler de temporada para su piso o para las habitaciones pudiendo aumentar el precio. Por la vivienda completa pedía antes de 400 a 500 euros, ahora pide eso por un cuarto", detalla.
En julio y agosto, añade, "se dispararon" los precios de viviendas vacacionales. “Ahora llega el curso y las familias no alquilan habitaciones, pero los estudiantes sí”.
"La declaración de zona residencial tensionada en cuanto a la limitación de rentas es un sistema fallido que no protege a los más vulnerables ni a la población en general", evalúa Patricia Vérez, que apunta que en ayuntamientos de Cataluña se activan servicios de mediación para atender problemas de convivencia en pisos compartidos.
