La Casa Escariz, uno de los inmuebles más singulares del centro de A Coruña, vuelve a estar en el centro de una disputa entre el Ayuntamiento y la Fundación Manuel Piñeiro Pose. El BNG sostiene que el edificio debería formar ya parte del patrimonio municipal por voluntad testamentaria de su antiguo propietario, mientras que la Fundación defiende que la propiedad de los inmuebles es suya y que ningún procedimiento judicial abierto cuestiona esa titularidad.
El edil de la formación frentista en María Pita, Francisco Jorquera, ha presentado varias preguntas por escrito al Gobierno local para conocer el estado del conflicto y las actuaciones previstas sobre el inmueble.
Según explica la formación, Manuel Piñeiro Pose, fallecido en 1940, estableció en su testamento que durante los 30 años posteriores a su muerte las rentas generadas por la Casa Escariz debían destinarse al Hospital Municipal de A Coruña y que, una vez transcurrido ese periodo, el inmueble pasaría a ser propiedad de dicha institución.
El BNG considera que, tras la desaparición del Hospital Municipal en 1985, el Ayuntamiento es su sucesor jurídico y, por tanto, debería ser el actual propietario del inmueble.
Jorquera recuerda además que hasta ahora los recursos presentados por la Fundación contra acuerdos municipales no han prosperado. Tanto el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 de A Coruña como el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia habrían rechazado sus pretensiones. Por ello, el nacionalista quiere saber si al Gobierno local le consta si la Fundación ha llevado el asunto hasta el Tribunal Supremo.
El pago de 172.339 euros
El BNG pone también el foco en un acuerdo adoptado por la Xunta de Goberno Local el 10 de noviembre de 2021, mediante el que se acordó consignar judicialmente 172.339 euros. La cantidad correspondía, según el acuerdo municipal, a la "manda piadosa en beneficio del alma del testador sobre el valor actual de los edificios legados al Concello".
El registrador de la propiedad habría establecido que, para dar cumplimiento a la voluntad testamentaria, el nuevo titular del inmueble debía asumir también determinadas obligaciones establecidas por Piñeiro Pose, entre ellas sufragar misas en su memoria y hacerse cargo del cuidado de su sepulcro.
La Fundación recurrió este acuerdo, aunque, según el BNG, los tribunales rechazaron sus recursos.
El BNG cuestiona las posibles obras
La polémica se reactiva ahora después de que la Fundación haya planteado actuaciones de rehabilitación en la Casa Escariz. Jorquera quiere saber si el Ayuntamiento considera que puede conceder una licencia de obras a una entidad con la que mantiene este conflicto sobre el inmueble.
El nacionalista pregunta expresamente al Gobierno local si ha valorado "los efectos y consecuencias que de dicho otorgamiento de la licencia podrían derivarse en relación con el proceso civil en trámite y la cuantificación de la liquidación posesoria de los inmuebles una vez resuelto dicho proceso". La Fundación, por su parte, rechaza frontalmente la interpretación del BNG.
"La propiedad es indiscutida"
En un comunicado remitido este viernes, la Fundación Manuel Piñeiro Pose asegura que las informaciones difundidas a raíz de las preguntas del BNG contienen "afirmaciones" que no han sido contrastadas con la entidad. La Fundación sostiene que ninguno de los dos procedimientos judiciales actualmente en curso discute la titularidad de los inmuebles.
Según explica, el procedimiento contencioso-administrativo se inició para cuestionar la validez del acuerdo de la Xunta de Goberno Local que ordenaba consignar una cantidad económica para que los albaceas entregasen los inmuebles al Ayuntamiento.
La entidad considera que el Ayuntamiento realizó una "interpretación sesgada" de la voluntad testamentaria y defiende que la cuestión planteada ante los tribunales es de carácter administrativo y relacionada con las competencias de la Xunta de Goberno Local.
La Fundación afirma además que su propiedad sobre los inmuebles situados en Teresa Herrera, 16 y Payo Gómez, 15, que conforman la denominada Casa Escariz, "es indiscutida por disposición normativa y judicial".
Para respaldar su posición cita una Orden del Ministerio de la Gobernación de 4 de agosto de 1952 y una sentencia del Tribunal Supremo de 23 de junio de 1956.
Niega haber "anunciado obras"
La Fundación también niega que haya anunciado unas obras de rehabilitación en los términos planteados por el BNG. "Esta fundación no ha anunciado obras, simplemente pretende, como así lo ha realizado a lo largo de más de 75 años de forma ininterrumpida, efectuar aquellas actuaciones sobre el inmueble imprescindibles para mejorar la habitabilidad del mismo", señala.
La entidad asegura que su intención es evitar especialmente el deterioro de la fachada y recuerda que se trata de un edificio catalogado. En este sentido, considera que impedir actuaciones de conservación supondría actuar "de mala fe" y sin la diligencia necesaria. "La fundación es la propietaria, y no solo poseedora de buena fe, de los inmuebles que dan nombre a la denominada Casa Escariz", recalca.
También cuestiona la interpretación del testamento
La Fundación rechaza asimismo que el testamento de Piñeiro Pose establezca que, transcurridos 30 años desde su fallecimiento, los inmuebles deban entregarse al Ayuntamiento. La entidad defiende que el legado estaba vinculado a unos fines benéficos concretos: mejorar "el tratamiento científico y la alimentación de los enfermos y convalecientes pobres del Hospital Municipal de La Coruña".
Ante la desaparición de este centro y la falta de competencias municipales en materia sanitaria, la Fundación asegura que ha continuado destinando sus recursos a entidades de la ciudad vinculadas al ámbito sociosanitario. Según sus datos, desde 2015 ha destinado más de un millón de euros a entidades coruñesas que prestan ayuda directa en este ámbito.
La Fundación asegura que continuará aplicando los beneficios de acuerdo con los fines benéficos establecidos por Manuel Piñeiro Pose, mientras el enfrentamiento jurídico con el Ayuntamiento por la Casa Escariz continúa abierto.
El conflicto sigue abierto
La Casa Escariz, el emblemático edificio de la plaza de Pontevedra formado por los inmuebles de Payo Gómez 15 y Teresa Herrera 16, se encuentra desde hace años en el centro de un conflicto entre el Ayuntamiento de A Coruña y la Fundación Manuel Piñeiro Pose. El origen está en el testamento del filántropo coruñés Manuel Piñeiro Pose, fallecido en 1940, que vinculó las rentas de estos inmuebles a fines benéficos relacionados con el antiguo Hospital Municipal.
El Ayuntamiento interpreta que, tras la desaparición del Hospital Municipal en 1985, debe asumir la titularidad de los inmuebles como sucesor jurídico. En 2021 aprobó consignar judicialmente 172.339 euros como paso previo para inscribir la Casa Escariz a nombre municipal. El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 de A Coruña y posteriormente el TSXG avalaron ese acuerdo, aunque dejaron las cuestiones de fondo sobre la interpretación del legado para la jurisdicción civil. La sentencia del TSXG no era firme y podía recurrirse ante el Supremo.
Además, en 2023 el Registro de la Propiedad rechazó inscribir los inmuebles a nombre de la Fundación. La Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública confirmó posteriormente esa decisión y señaló que, según la interpretación registral del testamento, la Fundación no tenía la condición de heredera o legataria y que los sucesores jurídicos del Hospital Municipal podrían ser los destinatarios del legado.
La Fundación mantiene una interpretación completamente diferente. Sostiene que los procedimientos judiciales existentes no discuten la propiedad de la Casa Escariz y afirma que es la propietaria de los inmuebles. También niega que el testamento establezca que la Casa deba pasar al Ayuntamiento después de 30 años y defiende que continúa cumpliendo la finalidad benéfica de Piñeiro Pose mediante ayudas a entidades sociosanitarias coruñesas.
