La rehabilitación por la que pasará la Casa Escariz, en pleno centro de A Coruña, será interior y exterior, lo que probablemente supondrá la instalación por tiempo indefinido de elementos de obra que, con más o menos molestias, conviven con los ciudadanos en la vía pública: los andamios que cubren toda la fachada o parte de ella.
Icono de la arquitectura burguesa de A Coruña, el emblemático edificio de la plaza de Pontevedra, diseñado por Eduardo Rodríguez-Losada Rebellón entre 1925 y 1930, se sumará a otros inmuebles reconocibles de la ciudad que en los últimos años han afrontado reformas similares o de menor impacto, a otros que todavía las ejecutan, y a los que aún esperan intervenciones de importancia.
Algunos de estos edificios tienen un relevante valor arquitectónico, lo que resalta el alcance de la obra proyectada. Otros, la mayoría, son construcciones residenciales o equipamientos más convencionales que, por deficiencias técnicas, desgaste o inspecciones temporales, deben someterse a restauraciones.
La de la Casa Escariz, a cargo del estudio local SEA Arquitectos, respetará la naturaleza original del edificio, al que los responsables de la obra consideran un "símbolo de la identidad coruñesa". Los trabajos afectarán a las fachadas, a viviendas y a zonas comunes.
Este inmueble residencial es objeto de un litigio desde hace años entre sus gestores, la Fundación Manuel Piñeiro Pose, y el Ayuntamiento, que pretende obtener su titularidad para dedicarlo a usos públicos. Aún no hay resoluciones judiciales firmes.
Andamios en el Ensanche
El Ensanche coruñés, rozando la Casa Escariz, reúne algunas de estas actuaciones. Hay andamios en la parte baja de dos edificios: la Tesorería de la Seguridad Social en la plaza de Vigo y la Casa Escudero, una joya modernista protegida que también es obra de Rodríguez-Losada y fue sede de la Delegación de Orden Público.
Esta es una vivienda unifamiliar de 1915 en forma de palacete en medio de una trama de bloques de pisos. En su diseño hay cornisas, pináculos, orlas, guirnaldas, resaltes, balaustradas, frisos y un torreón hexagonal que hace esquina con la calle Ferrol. Los andamios han sido instalados para trabajos de seguridad.
A la derecha, andamio en la Tesorería de la Seguridad Social. Al fondo a la izquierda, lona y obras en la Casa Barrié.
La obra de la Tesorería de la Seguridad Social es más compleja y accidentada. Se contrató en 2021, empezó su rehabilitación y se cubrió la fachada, pero en los últimos años acumuló problemas y aumentó su presupuesto hasta paralizarse. El largo periodo de suspensión ha supuesto la extinción del contrato, que tiene que volver a licitarse, y aún no hay previsión de reanudación.
A cada lado de este edificio hay o hubo otras notables restauraciones. El año pasado se concluyó la del inmueble de hace casi un siglo de la calle Emilia Pardo Bazán en cuyo bajo estaba la cafetería Oslo, con protección ambiental, donde se han vendido los pisos y ha abierto un nuevo local.
Más abajo, en Marcial del Adalid, la imponente Casa Barrié, obra de Antonio Tenreiro y Peregrín Estellés y uno de los primeros edificios residenciales de la ciudad construidos en hormigón armado, ha asumido distintas obras y reparaciones exteriores. Ahora hay un gran andamio con lona en una de sus fachadas para trabajos que parecen de limpieza y consolidación.
Fachada rehabilitada de la Casa Cortés, en la plaza de Galicia.
Y de nuevo Rodríguez-Losada aparece en este capítulo de restauraciones arquitectónicas: hace cinco años le tocó a otra de sus obras, la señorial y ecléctica Casa Cortés en la plaza de Galicia, con reconocibles huecos estéticos y galerías en sus viviendas. En este caso los trabajos tuvieron que ver con el aislamiento exterior y la impermeabilización de un edificio de la época modernista.
Del azul al blanco
Durante más de un año ha estado cubierto de andamios el Edificio Pernas, una impresionante torre acristalada de tres bloques que recuerda al antiguo edificio Fenosa, con fachadas a Juan Flórez, Wenceslao Fernández Flórez y Durán Loriga en las que siempre destacó el color azul. Ahora todo es blanco, transformación que es producto de la impermeabilización global.
El proyecto en este inmueble, firmado por Rodolfo Ucha Donate a mediados de los años sesenta, cortó el tráfico en la zona durante meses y empleó a numerosa mano de obra.
Fachada azul del Edificio Pernas. Después, obras y resultado de la reforma con la fachada blanca.
Intervenciones que tienen que ver con la mejora de la eficiencia energética también se han ejecutado en la torre Efisa, en la plaza de Cuatro Caminos, obra de Ramón Corrochano. Se invirtieron 7,5 millones de euros en una rehabilitación sostenible que cubrió de andamios y lonas parte de la fachada y de las 180 viviendas totales.
Muy cerca, en los sótanos de otro bloque residencial más antiguo, el número 1 de la avenida Fernández Latorre, las obras y el andamiaje pusieron fin a una juguetería con casi cincuenta años de trayectoria, Didó.
Sin fecha de fin... o principio
Edificios de A Coruña sin uso residencial pasan también por lavados de cara de distinto alcance. Unos ya lo han hecho, otros están en proceso y otros quedan a la espera.
Entre los primeros, el antiguo Centro Español de Nuevas Profesiones, en la avenida de La Habana, que Sanitas ha convertido en una clínica abierta en 2025.
En el Paseo Marítimo, pero con entrada por Comandante Fontanes, el inmueble de la Agencia Tributaria aún convive con andamios sin fecha concreta para su desmontaje. Hay lonas desde 2019 y Hacienda no ha concretado cuándo finalizarán los trabajos que afectan al exterior.
Reformado inmueble del antiguo Centro Español de Nuevas Profesiones.
También con vistas al mar, la fachada de la Domus, protegida por completo desde hace años por una red azul, espera la sustitución de elementos. La complejidad de la obra y los temporales climatológicos durante parte del año paralizan cualquier avance.
La Terraza, que ha sido sede de RTVE en los jardines de Méndez Núñez, será el hogar de la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (Aesia). Pero su reforma, con importantes trabajos en el interior del edificio, aún no tiene plazos.
Los trabajadores actuales de la Aesia desarrollan mientras tanto su actividad en la Casa Veeduría, inmueble del corazón de la Ciudad Vieja que ha tenido diversos servicios y usos cívicos, y que también ha pasado por diferentes reformas.
Fachada de la Domus con su permanente red azul.
En el casco histórico, la sede de la Real Academia Galega (RAG) y Casa-Museo de Emilia Pardo Bazán en la calle Tabernas es objeto de una rehabilitación integral, con sus correspondientes andamios en la fachada, que arrancó con retraso y que debería culminar este verano.
Lonas y redes en el Orzán
El ámbito de Orzán y Pescadería, con viviendas muy antiguas y otras reformadas, suele juntar distintas obras que afectan al conjunto de los edificios. Por ejemplo, se rehabilitó por completo durante dos años uno con fachadas a Orzán y Cordelería que ahora tiene a la venta viviendas.
Obra del edificio reformado de Pescadería, con andamio por la calle Cordelería y ya terminada por la calle Orzán.
Hace más tiempo fue llamativa la transformación de la Casa Sueiras (1908) de la calle Orillamar. Al bloque original de planta baja y dos alturas, restaurado, se le ensambló otro bloque acristalado de estilo más contemporáneo con tres alturas que distorsiona su concepción primigenia.
En las calles Panaderas, Orzán y San Andrés, los peatones caminan a diario hoy entre andamios, redes y lonas que protegen los trabajos de recuperación de inmuebles que volverán a tener residentes, como los del bloque comprado por la Xunta de Galicia para alquiler social dentro del plan Rexurbe. Otros, sin ocupantes o en ruina, esperan un futuro aún incierto.
