Lo que hace apenas unos años era un edificio prácticamente en ruinas en plena Calle Real de A Coruña competirá ahora por convertirse en uno de los proyectos arquitectónicos más destacados de Iberoamérica.
La rehabilitación, diseñada por el estudio coruñés Sinaldaba, ha sido seleccionada para la XIV Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo (BIAU), que reunirá en noviembre en Brasilia 174 obras elegidas entre las 711 candidaturas presentadas.
El inmueble alberga hoy el estudio de arquitectura en su bajo y primera planta, mientras que el segundo, tercero y bajo cubierta han recuperado su uso residencial.
La noticia fue recibida con entusiasmo por los arquitectos Nacho y Susana, impulsores de la rehabilitación. Nacho reconoce sentirse "sorprendido para bien" por la elección del proyecto entre centenares de propuestas llegadas de numerosos países.
Recuperar la esencia del edificio
Más allá de los cambios físicos, el proyecto buscaba devolverle al inmueble su identidad histórica. Según explica el arquitecto, esa fue precisamente la idea con la que presentaron la candidatura a la Bienal: recuperar un edificio en desuso para regresar al concepto tradicional de vivienda con negocio.
Este lugar ha tenido múltiples vidas. Originalmente, a principios del siglo XX, una parte funcionó como sombrerería y el resto como vivienda. Posteriormente acogió el estudio de un pintor y, en sus últimos años, solo mantuvo actividad comercial en la planta baja, mientras las superiores quedaron abandonadas.
Interior del edificio restaurado por Sinaldaba, en A Coruña.
Nacho recuerda que cuando comenzaron las obras el estado era lamentable. "Estaba prácticamente en ruinas; entraba agua por todos lados, faltaban trozos de forjado, había palomas dentro…", señala.
A su juicio, recuperar un edificio protegido en pleno casco histórico para destinarlo principalmente a viviendas, en lugar de apostar por usos turísticos, "potencia la idea de barrio". El arquitecto cree que esa filosofía pudo influir en la valoración del jurado y no oculta que esa vuelta al uso tradicional constituye uno de los aspectos de los que se sienten más orgullosos.
Patrimonio sin caer en la imitación
La restauración también obligó a tomar decisiones complejas sobre qué conservar y qué sustituir. Para Nacho, ese proceso constituye el verdadero desafío de cualquier intervención patrimonial.
"El mayor reto a la hora de intervenir en un edificio antiguo es determinar qué merece la pena o tiene valor patrimonial y qué carece de interés", sostiene.
Fachada del edificio restaurado por Sinaldaba, en A Coruña.
Esa premisa llevó al estudio a conservar la galería original, recuperar los forjados de madera, consolidar los muros de piedra mediante tratamientos con cal y reutilizar antiguas ventanas y contras para fabricar parte del mobiliario del edificio.
Sin embargo, el arquitecto defiende que preservar el patrimonio no significa reconstruirlo exactamente igual. En su opinión, las nuevas intervenciones deben ser perfectamente reconocibles. Por eso, elementos como la cubierta o algunas escaleras son completamente contemporáneos. Nacho resume esa filosofía con una idea que considera esencial en restauración: "la clave es que se distinga que son nuevos y no réplicas de lo que había".
Una mejora energética del 92%
La transformación del edificio no es solo evidente en su aspecto, sino también en su comportamiento energético.
Partía de una calificación E, que el propio estudio define como "desastrosa", y tras la intervención alcanzó la máxima certificación, la A, lo que supone una mejora del 92%.
Nacho presume de ese resultado y considera que demuestra que es posible compatibilizar la conservación del patrimonio con los estándares actuales de eficiencia. De hecho, resume el proyecto con una frase que sintetiza el objetivo perseguido desde el principio: "Es realmente una vivienda del siglo XXI".
Interior del edificio restaurado por Sinaldaba, en A Coruña.
La selección para la Bienal supone un gran reconocimiento para esta rehabilitación coruñesa, que formará parte de una exposición integrada por algunos de los proyectos arquitectónicos más destacados de Iberoamérica. Los finalistas se anunciarán en septiembre y la XIV BIAU se celebrará del 3 al 7 de noviembre.
