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Cuando la calle San Andrés de A Coruña reabrió al tráfico rodado tras un año de obras de reurbanización, el sector comercial de la zona advirtió una repentina curiosidad por locales sin uso de la calle y su entorno. Hubo llamadas telefónicas y consultas sobre precios y condiciones. ¿Se ha traducido en algo concreto aquel interés casi un año después de la reapertura total de San Andrés?

Ha cerrado un comercio de paraguas y maletas y ha abierto un local hostelero especializado en açaí, por ejemplo. Hace un año había 20 bajos sin actividad en toda la calle, ahora son 15. Hay también obras en algún local comercial, pero algunos llevan cerrados mucho tiempo, incluso tapiados porque los edificios donde se encuentran están deteriorados.

El sector inmobiliario también manifestó su expectación por la reapertura de San Andrés hace doce meses. Fuentes inmobiliarias destacaban entonces que cuando los ayuntamientos hacen rehabilitaciones urbanas y mejoran las calles los promotores y constructores compran edificios para recuperar o sus propietarios los reforman. Otras fuentes dudan en cambio sobre los efectos en el sector de las intervenciones en este entorno concreto.

Había ya reformas inmobiliarias en San Andrés antes de la reurbanización de la calle, que prosiguen. Otras comenzaron durante las obras o poco después. Pero esta arteria del centro urbano, que ha recuperado tránsito peatonal y luce una vistosa reurbanización, aún exhibe manchas en sus márgenes, heridas que afean su aspecto mientras no se curan o desaparecen.

Un solar, dos hoteles, Telefónica

Hay todavía edificios en obras en San Andrés (algunos las empezaron en este último año), otros con la rehabilitación terminada que esperan ocupación, inmuebles abandonados desde hace años y con la perspectiva de una recuperación paralizada, un edificio industrial vacío sin uso y con futuro incierto y un solar eternamente vacío.

Este solar es el de la esquina de la calle Mantelería, vacío desde tiempo inmemorial y en el que no ha fructificado ninguno de los anuncios en venta que se pegaron en su pared. Menos tiempo desnudo lleva el solar del número 13, sin proyectos en perspectiva.

Inmueble en obras en la calle San Andrés, frente a la iglesia castrense. Quincemil

Justo en la otra esquina de la misma calle está una antigua central de Telefónica que vendió en 2017 a un inversor y a Inveravante, sociedad de los herederos de Manuel Jove, el fundador de Fadesa, y ocupó en régimen de alquiler hasta 2024. Desde entonces está desmantelada, y los dueños actuales no han tomado aún decisiones respecto al futuro de este edificio.

Se da la circunstancia de que el inmueble figura en un listado de equipamientos que el Ayuntamiento podría destinar a fines públicos mediante un cambio en el plan general, pero esta modificación urbanística solo se aprobó inicialmente en un pleno de 2022 y sigue sin tener el visto bueno definitivo.

En la acera de enfrente hay dos edificios cerrados desde hace años, en los números 56 y 140, sobre los que se llegó a anunciar la intención de convertirlos en hoteles. El primero se dio a conocer en 2018 y más adelante se supieron detalles sobre su diseño. El segundo estaría en un edificio ruinoso que el Concello incluyó en su programa de recuperación de ruinas y sobre el que el concejal de Urbanismo dijo hace un año que se plantea un uso turístico hotelero.

Pero la dificultad que entraña la puesta en marcha de negocios de estas características, con exigencias recientes respecto a su propiedad y explotación, siguen dejando cada proyecto en el limbo.

Pisos caros, viviendas sociales, alojamientos

Promotores privados han recuperado o están en proceso de recuperación de edificios en San Andrés. En el número 105 hay dos viviendas en venta en un bloque de cinco alturas, con precios superiores a los 650.000 euros. Más caros serán los pisos del número 4, con más de un año de obras en un solar que estuvo décadas vacío.

Obras de pisos de lujo en el edificio del número 4 de San Andrés. Quincemil

Frente a la iglesia castrense lleva meses con trabajos un viejo edificio que se está vaciando por dentro. Muy cerca, otro se reformó en su interior y se ha transformado en alojamientos turísticos.

Xunta y Concello también promueven vivienda en la zona. El Gobierno gallego, a través del plan Rexurbe, rehabilita por completo el inmueble del 88 de San Andrés para ofrecer pisos de alquiler social; y el municipal ha hecho lo mismo muy cerca, al final de la Estrecha de San Andrés, ya en Marqués de Pontejos, con otras cinco viviendas con el mismo régimen.