Abanca ha llegado a un acuerdo con British Council para la compraventa de su sede en Madrid, situada en el Paseo del General Martínez Campos, en el barrio de Almagro (distrito de Chamberí), un palacete que prevé convertir en su edificio insignia en la capital de España.
El inmueble, informa Abanca, permitirá a la entidad financiera "generar un ecosistema de valor para alcanzar los objetivos establecidos en su plan estratégico para Madrid". El plan de acción consiste en impulsar el crecimiento de Abanca en el mercado de la capital y su área metropolitana, "con especial atención a los segmentos de empresas y gestión de patrimonios".
Abanca planifica emplear estas nuevas instalaciones para "ofrecer a la sociedad madrileña una amplia y relevante oferta social, formativa y cultural a través de su Obra Social y de Afundación".
El complejo inmobiliario tiene una superficie total de más de 4.000 metros cuadrados distribuidos en dos inmuebles conectados: un palacete histórico y un edificio dedicado a uso formativo. El conjunto incorpora un patio exterior ajardinado.
Posicionamiento de marca
La Comunidad de Madrid representa más del 10% de la cuota total del negocio de Abanca, cuyo volumen de negocio en la capital ha crecido un 9% y de clientes un 19% en el último año. La red del banco en la ciudad comprende 50 oficinas y un equipo de más de 600 profesionales.
La sede de British Council se suma a otros espacios emblemáticos con los que cuenta Abanca en Madrid, como su sede corporativa e institucional de la calle Recoletos o Espacio Serrano 45, un paso decisivo en la evolución de su modelo comercial y de relación con sus clientes, "a los que ofrece una experiencia y confort únicos con el mínimo impacto medioambiental".
La operación de esta última compra refleja el dinamismo de la entidad financiera y su voluntad estratégica de consolidar su posicionamiento de marca, capacidad de servicio y representación en uno de los núcleos económicos y institucionales más relevantes del país.
