La multinacional japonesa Resonac podría dejar de estar presente en A Coruña, donde cuenta con una planta de producción de electrodos de grafito en Agrela, en las inmediaciones de Marineda City. La compañía, que desembarcó aquí en el 2017, ha puesto en venta su filial en España, ubicada en la ciudad gallega.
Según ha adelantado elEconomista.es, el banco de inversión Greenhill está gestionando el proceso de venta.
Esta operación forma parte de distintas acciones globales que están teniendo lugar en medio de una reorientación de la actividad de la compañía hacia líneas de negocio más consolidadas. Todo ello se produce en un momento de crisis en el sector de la industria química, especialmente motivado por el conflicto en el estrecho de Ormuz y el encarecimiento de los costes.
De producirse la venta, no sería la primera vez que la fábrica de A Coruña cambia de manos.
La planta se construyó originalmente en 1957 durante la creación de empresas electrointensivas que aprovecharon el excedente de producción eléctrica, como sucedió con Alcoa.
Aquí se instaló Grafitos Eléctricos del Noroeste (Genosa). Años después, en 1991, la alemana SGL Carbon se hacía con la propiedad, impulsando un proceso de automatización y mejora de la eficiencia de la fábrica.
Ya en 2017, Showa Denko, actual Resonac y que cuenta con 25.000 empleados en todo el mundo, se hizo con la planta herculina modernizando las instalaciones.
Continúa la actividad
Por el momento, la planta coruñesa continúa trabajando a pleno rendimiento con cerca de 170 empleados y sigue siendo una de las más eficientes en la producción de electrodos de grafito, un elemento clave en el proceso de reciclaje del acero.
En esta línea, según ha podido confirmar Quincemil, Resonac mantiene también la colaboración anunciada en octubre del año pasado con Hydnum Steel, vinculada a la coruñesa Russula.
El acuerdo avanza en la descarbonización del acero con el suministro de electrodos verdes para hacer más sostenible su producción, dejando así atrás los hornos de arco eléctrico.
También en A Coruña, Resonac anunciaba el pasado mes de marzo que invertiría cerca de 5,5 millones de euros para el desmantelamiento de antiguas instalaciones de Alcoa y Alu Ibérica en Agrela a lo largo de tres años.
Entre otros proyectos, su previsión es poder establecer aquí una fábrica de grafito para coches eléctricos.
