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La tranquilidad que Fernando Galmán encuentra bajo el agua, lejos del ruido y del ajetreo de la ciudad, tendrá que esperar un poco más. El propietario de Solo Sub, la única tienda de A Coruña dedicada exclusivamente a la pesca submarina, echará el cierre en diciembre después de casi tres décadas al frente del negocio. El motivo es la jubilación de su dueño, que pone fin a una etapa profesional vinculada a un deporte que forma parte de su vida desde hace más de cuatro décadas.

El establecimiento, situado en la calle Almirante Eulate, entre las playas de Riazor y San Roque, mantendrá su horario habitual durante las próximas semanas, aunque con las existencias disponibles en liquidación. Fernando Galmán lleva 46 años cotizados y considera que ha llegado el momento de dejar atrás la actividad laboral para disfrutar de una nueva etapa. "Toca jubilarme, toca jubilarme. Llevo 46 años cotizando y va siendo hora", explica.

La decisión llega después de muchos años dedicados a un negocio que requiere una atención constante, especialmente durante los meses de verano, cuando se concentra buena parte de la actividad de los aficionados a la pesca submarina. "Aquí en verano hay que abrir todos los días, porque es cuando funcionas", señala el comerciante, que reconoce que el trabajo le ha condicionado también sus planes personales y familiares.

"Yo no puedo ir a ningún lado por estar en la tienda, siempre todos los días", resume Galmán, que ha decidido poner punto final a esta etapa después de años compaginando la atención al público con su pasión por el mar. La jubilación supone así una oportunidad para disponer de tiempo propio después de toda una vida laboral, aunque el cierre también deja a los aficionados coruñeses sin un establecimiento dedicado exclusivamente a esta modalidad deportiva.

Fachada de la tienda, con el cartel ya de liquidación. Quincemil.

Una tienda especializada que se despide

Solo Sub abrió sus puertas hace cerca de 30 años, cuando Galmán detectó la necesidad de contar con un comercio especializado en la pesca submarina, practicada a pulmón y sin equipos de respiración autónoma. El negocio se convirtió con el tiempo en un punto de referencia para quienes necesitaban adquirir material, reparar sus equipos o tramitar las licencias necesarias para salir al mar.

En sus estanterías se pueden encontrar aletas, escarpines, cuchillos, cinturones de plomos, trajes de neopreno, máscaras, tubos y fusiles, entre otros elementos imprescindibles para practicar esta actividad. También ofrece servicios de reparación de equipamiento y gestión de permisos y licencias, una labor que ha contribuido a mantener el vínculo con los pescadores submarinos de A Coruña y su entorno.

El cierre dejará un vacío en un sector cada vez más condicionado por las compras a través de internet y por el ahorro de los aficionados a la hora de renovar sus equipos. El propio Galmán ya advertía de esta tendencia, aunque la demanda de material especializado se mantiene entre quienes practican el deporte de forma habitual.

La noticia de la jubilación ha llevado a algunos clientes a adelantar sus compras para disponer de repuestos durante los próximos años. "Hay gente que está pidiendo para guardar, porque no tiene dónde comprar", explica el propietario. Algunos están adquiriendo varias unidades de productos que utilizan con frecuencia, desde guantes y escarpines hasta varillas para los fusiles, con la intención de prolongar la vida de sus equipos cuando Solo Sub haya cerrado definitivamente.

Galmán confirma que liquidará las existencias que ya tiene en el establecimiento, pero distingue entre ese material y los pedidos que puedan realizarse. La tienda continuará funcionando con normalidad hasta diciembre, por lo que los aficionados todavía disponen de unas semanas para acercarse al local y consultar el material disponible.

Una pasión que comenzó en 1980

La jubilación de Galmán no significa que desaparezca su vínculo con la pesca submarina. Antes que comerciante, fue un aficionado que comenzó a competir y a sumergirse en el mar en 1980. Desde entonces, la actividad ha formado parte de su vida, hasta el punto de que reconoce que habría continuado con el negocio si las circunstancias hubieran sido diferentes.

"Si cambiara la ley de pesca, yo sigo", asegura. Sin embargo, la combinación de la edad, el tiempo dedicado a la tienda y las limitaciones que impone la temporada de pesca le ha llevado a tomar una decisión definitiva.

La pesca submarina tiene en Galicia un calendario específico. La normativa autonómica establece restricciones temporales para esta actividad, que puede practicarse sin esas limitaciones estacionales entre el 1 de mayo y el 30 de septiembre, mientras que el resto del año queda restringida a fines de semana y festivos, con los límites de capturas establecidos por la regulación.

Para Galmán, la posibilidad de salir al mar va mucho más allá de la actividad comercial. En una entrevista concedida anteriormente a Quincemil, describía la sensación de sumergirse como una forma de encontrar "la paz y el silencio", lejos del ruido de la superficie. O Portiño, San Amaro y el entorno de la Torre son algunos de los lugares del litoral coruñés a los que acude para practicar esta afición, que también le ha llevado a recorrer otros puntos de la costa gallega.

Ahora, después de más de cuatro décadas vinculado a este deporte y casi 30 años al frente de su establecimiento, Galmán se prepara para cambiar el ritmo. La tienda seguirá abierta hasta diciembre, pero los aficionados que acudan a Solo Sub durante estas últimas semanas lo harán sabiendo que cada compra forma parte de la despedida de un comercio singular, especializado en una modalidad deportiva para la que cada vez resulta más difícil encontrar establecimientos exclusivos.