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Las tiendas de barrio, que durante años fueron las protagonistas, ahora se enfrentan a cambios en los hábitos de consumo de los clientes, especialmente durante las rebajas. La continuidad de los descuentos a lo largo de todo el año con eventos como Black Friday o la Noche Blanca han hecho que las rebajas pierdan protagonismo, afectando al volumen de ventas de pequeños comercios locales.

María, dependienta desde hace más de 10 años de una tienda textil con décadas de trayectoria en la ciudad de A Coruña, nos cuenta cómo han cambiado las ventas en las rebajas, así como las diferentes dificultades a las que se enfrentan los comercios de proximidad. En su caso, trabaja en una tienda textil para señoras.

"Este año (2025) ha sido duro"

En A Coruña, como en muchas otras ciudades, las rebajas ya no son lo que eran. María, dependienta de una tienda textil con casi cuatro décadas de historia, lo tiene claro a la hora de hablar sobre el volumen de ventas en las rebajas: "Llevamos unas campañas que no están resultando como hace años. Yo creo que la gente cuando lo necesita compra en campaña y ya está".

Para María, la transformación tiene una explicación clara: los clientes ya no esperan las rebajas, porque los descuentos están presentes casi todo el año: "No es como antes que notabas que la gente esperaba las rebajas. Eso desapareció y las rebajas están siendo más tranquilas que otros años", apunta.

Eventos como el Black Friday, la Noche Blanca o los 8 días de Oro han hecho que las rebajas tradicionales de enero y febrero, y de julio y agosto, pierdan protagonismo: "La gente compra cuando lo necesita y nada más. Estamos constantemente con descuentos, y eso se nota en época de rebajas, porque la gente ya va consumiendo antes".

El comercio local, según María, también atraviesa un momento complicado. "No estamos como cuando salimos de la pandemia, pero ahí casi nos arrimamos. Hubo 2 años buenos, pero este año (2025) ha sido duro".

Las obras en la calle donde se ubica la tienda afectaron a la afluencia de clientes: "El año pasado teníamos la calle en obras, se notó mucho, pensamos que iba a ser la panacea cuando abrieran y no, no se nota para nada".

La mala racha del comercio local refleja la vulnerabilidad de estos negocios frente a la competencia de grandes superficies y cambios en los hábitos de consumo. A pesar de las dificultades, la tienda en la que trabaja María sigue siendo un referente en la zona, con un público fiel, principalmente mujeres.