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El Club Natación Liceo nació en A Coruña hace más de una década y con el paso de los años se ha convertido en uno de los clubes vinculados a las aguas abiertas. Tiene nadadores especializados en esta disciplina, una sección máster y hasta una olímpica entre sus filas. Pero faltaba algo: crear una competición propia.

Y así fue como el club puso el ojo en Miño. El resto de la costa coruñesa ya estaba muy vista, pero hasta ahora nadie le había echado el ojo a este paraíso. La Praia Grande se convirtió el año pasado en el escenario de la primera edición de la Travesía a Nado Playa de Miño, una prueba que este sábado 12 de septiembre regresa por segundo año y que ya se ha hecho un hueco en el calendario gallego. "Queríamos hacer algo para la natación de Galicia", explica Cora Vinagre, organizadora de la prueba.

La elección de la Praia Grande no fue casual. El arenal ofrece una combinación de zonas más protegidas del viento y las olas y otras más abiertas al mar, unas condiciones que pueden convertir cada edición en una experiencia diferente para los nadadores.

"En una travesía te puedes encontrar tanto calma por momentos como el mar. Pero eso es lo que la hace también interesante, por eso son aguas abiertas", apunta Vinagre.

Y este año, además, la cita llega con un aliciente añadido. Miño será la penúltima prueba del Circuito Galego DOP Arzúa-Ulloa de Augas Abertas y se celebrará justo un día antes del Desafío FEGAN, la gran final. Es decir, para muchos de los participantes será la última oportunidad de sumar puntos y pelear por una posición en el podio antes de que llegue la última jornada.

"En la mayoría de las categorías está bastante reñido el primer puesto", señala la organizadora. Por eso, augura, la competición "va a estar bastante emocionante".

De A Coruña a Miño para poner en valor las aguas abiertas

La idea de organizar la travesía encaja con la propia trayectoria del Club Natación Liceo. Su presidente, Jesús de la Fuente, es entrenador nacional y especialista en entrenamientos de aguas abiertas. Fue además entrenador de la olímpica María de Valdés y trabaja con nadadores que destacan en esta disciplina.

Edición pasada de Travesía a Nado Playa de Miño Cedida

La intención del club era ir un paso más allá de formar deportistas. También quería contribuir a que las aguas abiertas ganasen presencia en Galicia.

"Era un poco la evolución natural del club. No solo tener nadadores muy buenos en esta disciplina, sino darle algo también a la disciplina en sí, crear un evento por y para eso, para las aguas abiertas", resume Vinagre.

La incorporación al circuito gallego ha añadido además un punto de competitividad y oficialidad a la cita, que cuenta con jueces de la Federación Galega de Natación y se disputa bajo la normativa correspondiente.

Aunque Miño todavía no es un lugar habitual de entrenamiento para muchos nadadores de aguas abiertas. Es, de hecho, una zona donde tiene más tradición el piragüismo. Precisamente por eso, la prueba también sirve para descubrir un nuevo escenario para esta modalidad.

Tres distancias y nadadores desde los 12 años

La competición está pensada para que puedan participar deportistas de diferentes edades y niveles. Habrá tres modalidades: 1.500 metros para los más jóvenes, 3.000 para los máster y 5.000 metros para las categorías infantil, júnior, absoluta y veterana.

Participantes de la Travesía a Nado Playa de Miño Cedida

En el agua coincidirán así varias generaciones de nadadores. Los participantes más jóvenes tendrán alrededor de 12 años, mientras que las categorías máster no tienen límite superior de edad. "Desde los 25 hasta la muerte", bromea Vinagre al hablar de esta categoría.

Y no es solo una forma de hablar. Las categorías más veteranas tienen además una importante presencia en la prueba y algunas de las que concentran más competencia son precisamente las de +50 y +60.

Continúa abierto el plazo de inscripción

La organización espera reunir alrededor de 150 nadadores en esta segunda edición. A pocos días de la competición ya había cerca de 60 inscritos y el plazo permanecerá abierto hasta las 23:59 horas del jueves 10 de septiembre.

Quienes prefieran quedarse fuera del agua también tendrán su parte de protagonismo. Las salidas y llegadas obligan a acotar una zona de la Praia Grande, algo que permite a bañistas, familias y turistas seguir la competición desde la arena.

"Los propios bañistas también tienen curiosidad y se acercan a ver la prueba", cuenta Vinagre. La escena, explica, recuerda a la de una carrera popular: personas que estaban dando un paseo y que terminan parándose para mirar y animar a los participantes.

Este sábado, por tanto, Miño volverá a llenarse de brazadas. Pero la travesía es algo más que una competición: es el proyecto con el que un club de A Coruña quiso sacar las aguas abiertas de sus escenarios habituales y llevarlas hasta un arenal que, en apenas dos ediciones, ya se prepara para convertirse en una cita fija del calendario gallego.

Y esta vez, con mucho más en juego. A solo un día de la final, cada metro puede contar.