Los derbis entre Deportivo y Celta han dejado multitud de imágenes a lo largo de toda la historia. Una de las imágenes más escalofriantes es la protagonista de una efeméride que cumple 25 años: la grave fractura de tibia y peroné que Manuel Pablo sufrió durante el Dépor - Celta del 30 de septiembre de 2001. La acción entre Giovanella y Manuel Pablo acabaría forjando una relación de respeto y cariño entre ambos protagonistas.
Célticos y deportivistas llegaban al derbi en primera y segunda posición respectivamente en la clasificación. El fútbol español miraba hacia Galicia con dos equipos que ofrecían unos derbis intensos y espectaculares. En aquel partido el Celta vencía por cero goles a uno cuando los dos protagonistas se lanzaron a por un balón suelto. En el impacto Manuel Pablo rompió la tibia y el peroné en una imagen que dio la vuelta al mundo.
El jugador del Celta se derrumbó al ver la pierna de su compañero y no pudo reprimir las lágrimas. De hecho reconoció que pidió ser cambiado pero su técnico hizo caso omiso. Manuel Pablo se retiró con las manos en la cabeza y esa misma noche fue operado de una lesión que le mantendría nueve meses alejado de los terrenos de juego. El canario perdonó a su rival que durante meses mantuvo contacto casi diario para ver cómo evolucionaba la lesión del futbolista del Dépor.
El encuentro finalizaría con empate a dos después de que el Celta colocara el cero a dos. Juanfran en propia meta y Pandiani de penalti igualaron un derbi caliente que acabó en empate. La temporada acabó con el Dépor en segunda posición a siete puntos del Valencia, el campeón de liga de esa temporada. Manuel Pablo regresaría a los terrenos de juego nueve meses después de aquella acción que hoy cumple 25 años.
