Lo que comenzó como una tendencia más de las redes sociales ha derivado en una serie de conductas inapropiadas que han obligado a la dirección del IES Adormideras de A Coruña a prohibir en el centro las batallas de farmear aura. La decisión se tomó esta misma semana y cuenta con el respaldo de las familias del instituto.
Según explican fuentes del ANPA Cataventos, recibieron el comunicado de la directiva a través de la plataforma Abalar.
Fue así como constataron que, lo que en principio es un simple duelo entre dos personas que hacen bailes y poses virales que el público se encarga de valorar, derivó en una situación insostenible.
El pasado lunes las batallas tuvieron lugar en el recreo con normalidad y tranquilidad, pero cuando llegó el martes se produjeron en este contexto algunas burlas, acoso escolar y situaciones de "mala gestión emocional" entre los participantes que perdían el duelo.
Además, algunos estudiantes también grabaron con sus móviles las batallas, algo no autorizado en el instituto.
Por todo ello, las familias aseguran que la medida tomada por el centro es "proporcionada".
Con ellos coincide el psicólogo Antonio Rial, profesor de la Universidade de Santiago y experto en infancia, adolescencia y bienestar digital que en declaraciones a Quincemil recordaba que "más vale limitar y pecar por exceso. Esto no debe interpretarse como coartar la libertad de los adolescentes".
El experto insiste en que comportamientos como estas batallas son "un clásico desde los albores de la humanidad", especialmente en la adolescencia, cuando "llamar la atención tiene premio porque tiene un refuerzo social. Es inherente al desarrollo del ser humano en cualquier edad".
Sin embargo, con las redes sociales y los móviles de por medio, el incentivo para tener conductas de riesgo es mayor, algo que los adolescentes no valoran.
"Los centros educativos están para educar y proteger a nuestros hijos e hijas, y cuando la dirección de un centro toma esta decisión es porque es meditada y porque realmente creen que atenta contra la seguridad de los menores", respalda el psicólogo.
