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Tres proyectos de la Universidad de Santiago (USC), dos del Centro Singular de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas de la USC (CiMUS) y uno del Centro Singular de Investigación en Química Biológica y Materiales Moleculares de la USC (CiQUS), acaban de ser seleccionados en la quinta convocatoria de Ignicia Proba de Concepto, un programa impulsado por la Xunta de Galicia.

La Consellería de Educación, Ciencia, Universidades y FP invertirá 1.5 millones de euros en estos tres proyectos. Las profesoras Clara Álvarez y María José Alonso, desde el CiMUS, y María Giménez, desde el CiQUS, liderarán las investigaciones.

El programa apoya aquellos proyectos que aborden pruebas o actuaciones posteriores a la obtención del resultado de investigación que se pretende explotar, y que permitan validar una tecnología en condiciones reales o casos reales.

Nuevas terapias de cáncer

El proyecto 'siRNA como terapia para Carcinomas Anaplásicos e Indiferenciados' está dirigido por Clara Álvarez Villamarín desde el CiMUS de la USC y el IDIS para desarrollar, durante dos años, una innovadora terapia (PIAS2b-RNAi) para el tratamiento del carcinoma anaplástico de tiroides, un tipo de cáncer raro, altamente agresivo y para el que, hoy en día, no existe tratamiento.

Este nuevo abordaje ofrece ventajas significativas sobre las terapias existentes al constatar eficacia anticanceroso en investigaciones con células de pacientes de carcinomas de tiroides anaplásicos y otros carcinomas indiferenciados de pulmón, gástrico o páncreas; y al mismo tiempo no observarse efectos tóxicos en células normales o benignas también donadas por pacientes.

Los tratamientos estándar actuales, como la cirugía, la radioterapia o la quimioterapia, en combinación, ofrecen un beneficio limitado o nulo en la supervivencia y son solo aplicables a la enfermedad en estadio temprano. Para el ATC metastásico, las opciones terapéuticas son escasas y los resultados siguen siendo desalentadores.

"Nuestra innovación aborda esta deficiencia crítica al proporcionar una terapia de interferencia de ARN específica para cada isoforma, que induce selectivamente a catástrofe mitótico (muerte celular) en carcinoma anaplásico de tiroides (ATC) y carcinoma indiferenciado, en cultivos celulares de excedentes donados por los pacientes, y en ensayos preclínicos en modelos animales", explica Clara Álvarez.

Este nuevo mecanismo se dirige a la proteína mitótico esencial PIAS2 beta, aprovechando una vulnerabilidad exclusiva de estos cánceres agresivos.

"Nuestra investigación produce pequeñas cantidades de compuesto siRNA en el laboratorio, pero eso no es un fármaco", añade Álvarez Villamarín.

El proyecto Ignicia permitirá la optimización del siRNA para convertirlo en un producto terapéutico que pueda ser revisado y registrado en la Agencia Europea del Medicamento (EMA), para que, posteriormente, se puedan desarrollar ensayos clínicos en pacientes.

Nanotecnología en la vanguardia

El proyecto 'Nano - ARN - Plataforma nanotecnológica para la transfección de células primarias y terapias autoinmunes basadas en ARN' está dirigido por María José Alonso desde el CiMUS de la USC y desarrollará una plataforma nanotecnológica innovadora.

Esta tecnología responde a una necesidad crítica no cubierta por los reactivos comerciales actuales, permitiendo transfecciones con alta eficiencia y baja toxicidad, esenciales para el desarrollo de terapias celulares como las CAR-T, y abriendo nuevas posibilidades en tratamiento in vivo.

El proyecto se sitúa en la vanguardia de las terapias ARN y celulares acercando el gran potencial de la nanotecnología para superar barreras celulares y acceder a células que en la actualidad son difíciles de transfectar.

La plataforma Nano-ARN ofrece ventajas claves respecto a las nanopartículas lipídicas (LNPs, sistema de referencia para la entrega de ARN): hasta 150 veces más eficiencia en células T, toxicidad mínima, estabilidad en almacenamiento y fluidos biológicos, y fabricación más sencilla y compatible con entornos GMP (Good Manufacturing Practices).

"El proyecto cuenta con evidencia sólida in vitro e in vivo, incluyendo administración eficaz por vía intravenosa, intrasanal, intratraqueal e intracerebral", explica María José Alonso.

El proyecto cuenta con colaboraciones clínicas e industriales (la Empresa Pública de Servicios Sanitarios GALARIA, Certest, Eli Lilly) y su comercialización se prevé a través de un nuevo spin-off que liderará el desarrollo del producto, la producción a escala y las alianzas estratégicas.

Baterías eficientes y sostenibles

El despliegue de energías renovables y la modernización de las redes eléctricas están incrementando de forma notable la demanda de sistemas de almacenamiento fiables, duraderos y sostenibles.

Las tecnologías dominantes presentan aún importantes limitaciones en términos de coste, disponibilidad de materiales y vida útil. En este contexto, las baterías de zinc-bromo emergen como una alternativa atractiva para aplicaciones industriales y de red, siempre que se superen algunos retos técnicos asociados a su funcionamiento y eficiencia.

El proyecto ZinCAGE, liderado por María Giménez, aborda este desafío a través del desarrollo de un electrólito acuoso supramolecular patentado que permite estabilizar una especie activa redox, un compuesto clave para el proceso de carga y descarga de la batería.

Este avance evita el uso de agentes complejantes costosos y contribuye a mejorar parámetros clave como la estabilidad electroquímica, la resistencia a la corrosión o la supresión de dendritas, uno de los principales factores de degradación en este tipo de baterías.

A partir de esta formulación, el equipo trabajará en el diseño y validación de prototipos de baterías de zinc-bromo tanto en configuraciones con electrólito en circulación como en sistemas más compactos de electrólito estático, con el objetivo de facilitar su escalado y futura transferencia tecnológica.