El proyecto Aquí tamén se fala!, nacido en el IES Rafael Dieste de A Coruña, ha recibido este miércoles el Premio Na lingua que eu falo de la Real Academia Galega (RAG), un reconocimiento destinado a iniciativas que destacan por su trabajo en favor de la normalización del gallego entre la infancia y la juventud.
La entrega ha coincidido con la semana del Día Europeo de las Lenguas y ha contado con la participación del presidente de la RAG, Henrique Monteagudo; el promotor de Aquí tamén se fala! y director del IES Rafael Dieste, Alberto Pombo; la coordinadora de Primavera das Letras, Fina Casalderrey; y la diputada provincial de Lengua, Sol Agra.
Aquí tamén se fala! nació en 2023 de la mano de los profesores Alberto Pombo, Mónica Reixía y Arcadio González, con una importante implicación del alumnado. Desde entonces, el proyecto ha crecido hasta alcanzar cerca de 300 centros educativos y 25.000 jóvenes.
Una de las particularidades del proyecto se encuentra en el propio IES Rafael Dieste, donde siete de cada diez estudiantes son de origen migrante. Durante la entrega del premio, Pombo puso precisamente el foco en los jóvenes que se han acercado al gallego desde diferentes procedencias. "Estos chicos nos enseñaron que una lengua puede ser también un lugar de llegada", señaló.
Un movimiento que traspasa las aulas
La Real Academia Galega ha reconocido la capacidad de Aquí tamén se fala! para superar el ámbito estrictamente educativo y convertirse en un movimiento de participación juvenil alrededor de la lengua gallega.
Entre las actividades desarrolladas se encuentra el festival musical Aquí tamén se fala!, que cuenta con la colaboración de la Deputación da Coruña. La institución provincial ya había reconocido anteriormente el proyecto con el Premio Rosalía de Castro da Lingua en 2024.
La diputada de Lengua, Sol Agra, destacó durante el acto el protagonismo de las nuevas generaciones en la revitalización del idioma. "El futuro del gallego pasa por darle protagonismo a la gente joven que sabe que hablar gallego en todos los contextos sociales supone un acto de rebeldía y futuro", afirmó.
Agra destacó también el crecimiento experimentado por la iniciativa durante sus tres años de trayectoria. "Ver cómo crece este movimiento año tras año reafirma nuestro compromiso con proyectos que demuestran que nuestra lengua está viva", añadió.
Por su parte, Henrique Monteagudo destacó la capacidad del proyecto para convertir el gallego en una herramienta de integración e intercambio cultural y puso la iniciativa como ejemplo de las propuestas de dinamización lingüística surgidas desde la propia sociedad.
