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Galicia pondrá en marcha una hoja de ruta propia para garantizar la seguridad de los museos tras los robos registrados en diferentes espacios desde hace un año. Establecer un canal de comunicación, minimizar riesgos y crear una ficha policial de las piezas más importantes son algunas de las medidas aprobadas por el Consello da Xunta.

"Los robos son cada vez más violentos y especializados en muchos museos", indicó hoy el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, que citó como el "más mediático e importante" el ocurrido en el Louvre de París el 19 de octubre de 2025.

Ante esta situación, el Gobierno gallego promoverá varias medidas en los nueve espacios que gestiona directamente la Xunta y colaborará con los otros centros del territorio gallego para que las adapten.

¿Cómo reforzará Galicia la seguridad de los museos?

El eje sobre el que se sustenta este refuerzo de la seguridad está formado por cinco grandes líneas de acción que podrían ampliarse si fuese necesario.

La primera se centra en implantar una evaluación de riesgo de las piezas. Cada museo elaborará un registro confidencial de bienes prioritarios, complementaria del inventario general, que tendrá en cuenta la situación del objeto en la sala, así como el material, tamaño, movilidad, facilidad de extracción, demanda comercial o consecuencias de la pérdida.

La segunda busca convertir la seguridad en un procedimiento diario del personal. Los equipamientos deberán contar con una persona responsable de seguridad claramente designada y con autoridad para coordinar dirección, conservación, mantenimiento, vigilancia y empresas externas. El protocolo, además, recomienda controles específicos en los periodos de mayor exposición (montajes o desmontajes).

La tercera línea estratégica hace referencia a la necesidad de preparar las colecciones para facilitar su identificación y recuperación. La Xunta recomienda que los bienes prioritarios sean documentados siguiendo la norma Object ID, que incluye fotografías, características técnicas e información de datación y procedencia.

Además de este inventario, se propone la creación de una ficha policial de emergencia en el caso de las piezas prioritarias para que, si fuesen robadas, pueda remitirse sin demora a las fuerzas de seguridad e incorporarse, a través de las autoridades competentes, a la base internacional de Interpol.

El cuarto punto de estas recomendaciones se basa en la creación de una red de alerta y respuesta museística. Esto incluye la creación de un nodo permanente entre museos, policía autonómica, policía nacional y guardia civil, con participación de los centros municipales, eclesiásticos y privados que custodien bienes especialmente sensibles que permita compartir alertas, tentativas o posibles labores de reconocimiento.

La última propuesta de la Xunta es reducir el beneficio criminal y adaptar la exposición al nivel de amenaza. Así, siempre que sea compatible con la conservación, se propone usar identificadores discretos, etiquetas de radiofrecuencia o marcadores forenses que permitan detectar la retirada o acreditar la identidad de la pieza.

Además, en los objetos que pueden venderse enteros, hace falta activar una vigilancia temprana de subastas, plataformas digitales y circuitos comerciales, en colaboración con la policía y con los profesionales del mercado.

La hoja de ruta de la Xunta incluye además la convocatoria de varias reuniones. La primera, prevista en los próximos días, girará en torno a la coordinación de seguridad entre la Administración autonómica, la Unidad de policía adscrita a Galicia y las unidades de Patrimonio de los cuerpos de seguridad del Estado en Galicia.