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Ahorrar en la hipoteca: cinco claves para conseguirlo

Una serie de consejos para poder mejorar las condiciones de tu hipoteca

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La hipoteca es una de las mayores fuentes de gasto que se hacen los hogares españoles, tanto si has comprado casa y ya cuentas con una, como si estás pensando en hacerlo. Según el Colegio de Registradores, la hipoteca supone el 30,38% del salario medio de una familia y una cuota de media mensual de 591,14 euros.  

 ¿Hay alguna forma de pagar menos esas cifras? Estas son 5 cosas que puedes hacer para pagar menos por la hipoteca y ahorrar al máximo con tu préstamo hipotecario. 

1. Ahorra en el importe y el plazo  

Por costumbre, los bancos no suelen financiar más del 80% del valor de la vivienda, así que hay que poder pagar el 20% restante más un 10% adicional para abonar los gastos de compraventa. También, si el cliente cuenta con más ahorros, se pueden utilizar para rebajar el capital de la hipoteca, es sentido común, a menos dinero preste la entidad, menos intereses se generarán.  

Además, es importante elegir un plazo de reembolso adecuado. Las cuotas serán más bajas si el plazo es largo, y habrá intereses durante más tiempo hay que pagar más a la larga. Por esta razón es fundamental establecer un periodo de amortización que nos permita pagar unas cuotas asequibles, nunca más de un 35 % de lo que se ingresa.  

2. Estudia los productos bonificados  

Los bancos ya no tienen permitido tener productos obligados vinculados a la hipoteca, pero sí hipotecas bonificadas. Por ejemplo, si contratas el seguro de vida con el banco, y calculas la Penalización de la Hipoteca, esta es inferior a los costes de cambiar un seguro de vida con una aseguradora, la hipoteca generalmente subirá un diferencial que se traduce en cantidades muy pequeñas al mes en la mayoría de los casos.  

En otras palabras, aunque el banco intentará argumentar que desvincular productos al tipo de interés te perjudica, no se ajusta a la realidad. No es rentable, es necesaria la contratación, sí, aunque no con el banco. Hay aseguradoras como Coventia que ofrece un seguro de vida con un 30 % más barato que cualquier seguro de vida, sin duda que te ayudará a ahorrar en la hipoteca.  

3. El interés tiene que ser atractivo 

Un bajo interés es una clave, cuanto más bajo sea, menor será la cuantía de la cuota, traduciendo, menos pagarás en las mensualidades de la hipoteca. Por esta razón, es importante encontrar préstamos con un interés lo más bajo posible. A tipo variable, actualmente se considera atractivo un interés de menos de euríbor más 1%, mientras que a tipo fijo no debería superar el 1,75% o el 1,85% a 30 años. 

En el mercado podemos encontrar diversos productos que cumplen esta condición. Destacan la Hipoteca Variable de Abanca o Kutxabank, desde el euríbor más un 0,99% o Bankinter con un euríbor más 1,25%.  En cambio, las mejores hipotecas fijas son EVO Banco: 1,45% a 30 años (1,94% TAE) y Targobank: 1,34% a 20 años (1,67% TAE). 

4. Mejor sin comisiones 

Cuantas menos comisiones, mejor. Hasta aquí no hemos destapado ningún secreto. Todas las comisiones nos suponen gastos añadidos o menos beneficios. En una hipoteca, es muy común centrarse en la comisión de apertura, un gasto que puede suponer cientos o hasta miles de euros al cliente.  

Está bien hacerlo, aunque también deberíamos pensar en el resto de comisiones, las comisiones por subrogación (cambiar de banco), novación (modificar condiciones) y amortización anticipada (por adelantar capital). Muchas entidades sí las cobran, pero siempre existe la opción de negociar para que no se incluyan en el contrato. 

Y otra comisión que poca gente tiene en cuenta es la de mantenimiento de la cuenta para pagar la hipoteca, entre 30 y 70 euros al año. Esto se puede evitar con la domiciliación de la nómina (los bancos no la suelen cobrar si se cumple este requisito) o con cualquier otra negociación con la entidad para que no la cobre. 

5. Cambia la hipoteca de banco 

La quinta forma de pagar menos por la hipoteca es cambiando de banco o pedir que te mejoren las condiciones del préstamo para adecuarlo a las actuales circunstancias del mercado. 

Subrogación hipotecaria 

Hay que revisar la oferta hipotecaria y, si es mejor de lo que tienes, puedes pedir el cambio. Una vez reciba la solicitud de cambio, tu banco podrá hacerte una oferta para intentar retenerte y tú podrás decidir qué hacer. El inconveniente que puede haber en todo el proceso es la comisión de subrogación y los gastos de constitución de la nueva hipoteca, por eso es bueno buscar ayuda en compañías, por ejemplo, Trioteca que asesoran y facilitan la comparación entre hipotecas. 

Novación 

La otra manera se llama novación. Esto consiste en cambiar las condiciones de la hipoteca sin cambiar de banco. Para ello puedes ampliar el plazo de amortización, ampliar capital, cambiar el tipo de interés o quitar titulares al préstamo. 

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