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A Coruña comienza a vallar sus playas para controlar el aforo en el segundo verano en pandemia

Los operarios empezaron a colocar el vallado que ayudará a dirigir la entrada y salida de los bañistas por los accesos establecidos
Maquinaria esta mañana en Riazor para cerrar la playa
Quincemil
Maquinaria esta mañana en Riazor para cerrar la playa

A Coruña ya se prepara para el segundo verano en pandemia. El buen tiempo de estos días ha animado a muchos coruñeses a acercarse hasta los arenales de la ciudad. Arenales que desde hoy quedarán vallados, tal y como ya estuvieron el verano pasado como consecuencia de la medidas de seguridad frente al coronavirus.

Pese al elevado ritmo de vacunación, no hay que olvidarse que el virus todavía sigue presente y, aunque ya se baraja la posibilidad de retirar próximamente el uso de las mascarillas en exterior, todavía habrá que seguir un tiempo más manteniendo ciertas medidas de seguridad. Hay que mantener la precaución, el Concello de A Coruña empieza a preparar la temporada de playa 2021, una temporada que recuperará medidas de control y que previsiblemente serán presentadas este viernes por el Concello.

Esta mañana, los operarios empezaban a colocar las vallas que ayudarán a dirigir la entrada y salida de los bañistas por los accesos establecidos, acceso que, al igual que el pasado verano, volverán a disponer de arcos de medición de aforo y semáforos que informarán sobre si es posible acceder al arenal o, por el contrario, habrá que esperar.

Colocación de vallas esta mañana en Riazor

El Concello de A Coruña, tal y como recoge la información pública expuesta en el perfil del contratante, saco en su día la contratación del alquiler, mantenimiento diario del vallado en las playas de la ciudad. En concreto, se trata de los arenales de Riazor, Orzán, Matadero, As Lapas, San Amaro y Oza.

Con este sistema habilitado por primera vez el pasado verano, el Concello garantizará que la entrada y la salida de los arenales se realizarán solo por aquellos puntos autorizados, evitando así la masificación de personas que favorece la propagación del coronavirus.

La solución empleada el año pasado, y que se repetirá este verano, prevé incluir también una serie de arcos situados en los accesos de los arenales. Con ellos, se registra la entrada y salida de bañistas. Junto a ellos se volverán a colocar los semáforos que, en función de si estaba verde o rojo, comunica si era posible o no acceder a la playa.

Para evitar tener que llegar hasta la playa y dar la vuelta, se recuperará la página web municipal donde se informará en tiempo real de la ocupación de cada una de las playas. Pese a todo, el verano pasado, la gran afluencia de bañistas hizo que en más de una ocasión se repitiesen colas en los accesos a las playas.

Además, tal y como pudo comprobar ayer mismo este medio, la Policía Local, como ya hizo el pasado año, vigilará el cumplimiento de la normativa en los arenales coruñeses.

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