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Los sindicatos y la patronal del transporte de viajeros por carretera de A Coruña continúan reunidos este sábado junto con el Consello Galego de Relacións Laborais y el mediador, después de que la jornada de negociación celebrada este viernes concluyese sin acuerdo.

Las partes permanecieron reunidas durante toda la jornada del viernes sin lograr desbloquear el conflicto, por lo que este sábado se ha retomado la mesa de negociación en un nuevo intento de acercar posturas y evitar la huelga indefinida convocada a partir de este lunes, 2 de febrero.

La convocatoria de este encuentro se produjo tras la movilización celebrada el jueves en la estación de autobuses de Santiago, la segunda organizada por el sindicato CIG —que contó también con representación de UXT— para reclamar mejoras laborales y salariales.

Durante la protesta, los sindicatos anunciaron que habían solicitado al Consello Galego de Relacións Laborais y al mediador la convocatoria de una "reunión urgente" para tratar de frenar el conflicto.

El conflicto laboral se remonta al pasado 26 de enero, cuando sindicatos y patronal ya se reunieron en Santiago de Compostela sin alcanzar un acuerdo. Los representantes de los trabajadores reclaman un nuevo convenio colectivo, una subida salarial y mejoras en materia de conciliación, como la actualización de los permisos retribuidos y los días de asuntos propios, entre otras demandas.

Aquella reunión tampoco sirvió para desbloquear la situación y abrió la puerta a la convocatoria de una huelga indefinida.

Implicación de la Xunta en la resolución del conflicto

Mientras las negociaciones continúan, el pleno de la Diputación de A Coruña aprobó este viernes una moción presentada por PSOE y BNG para instar a la Xunta de Galicia a implicarse activamente en la resolución del conflicto. La iniciativa salió adelante con los votos favorables de PSOE, BNG y Alternativa dos Veciños, y el voto en contra del PP.

Durante el debate, los portavoces socialistas y nacionalistas alertaron de las deficiencias estructurales del modelo de transporte impulsado por la Xunta, señalando problemas recurrentes como la falta de plazas en los autobuses, usuarios que se quedan en las paradas, frecuencias insuficientes y una planificación deficiente, especialmente en las zonas rurales.

El texto aprobado denuncia el bloqueo de la negociación del convenio colectivo por parte de la patronal, la falta de avances en cuestiones como la conciliación, el control horario o los derechos laborales, así como la ausencia de garantías salariales dignas y de cláusulas de revisión ligadas al IPC.