Publicada
Actualizada

Cientos de trabajadores de todos los puertos pesqueros de la provincia de A Coruña acudieron este lunes a la convocatoria de protesta contra el nuevo Reglamento de Control de la Pesca de la Unión Europea.

Pescadores de Ferrol, Mugardos, Pontedeume, Miño, Lorbé, Malpica, Camariñas, Barallobre, Sada o Ares, así como de la propia ciudad herculina, paralizaron sus labores tanto en tierra como en el mar para mostrar su indignación ante la implantación del Diario Electrónico de a Bordo (DEA), una medida que obliga a llevar un control exhaustivo de la actividad pesquera en todas las embarcaciones, cuando hasta ahora solo era obligatorio para los buques de gran altura.

La concentración tuvo lugar alrededor de las 11:00 horas en la explanada de O Parrote, coincidiendo con la jornada en la que estaba prevista una reunión en Madrid, a las 16:00 horas, para negociar la entrada en vigor del decreto. Alrededor de una veintena de embarcaciones secundaron la protesta desde el mar, mientras que en tierra los manifestantes hicieron oír su malestar con bocinas, gritos y bengalas.

Durante la movilización, el portavoz de la cofradía de Ferrol, Gustavo Chacartegui, calificó la medida como "un palo más al sector", denunciando que el nuevo reglamento "complica todavía más un trabajo ya muy castigado". "Cada vez nos recortan más servicios como el ISM o los reconocimientos médicos, baja la producción, baja el consumo y no se reduce el IVA del pescado. La situación ya no es sostenible", advirtió.

Chacartegui alertó también de la falta de relevo generacional en la pesca artesanal. "No hay relevo porque nadie quiere trabajar aquí. Nos están convirtiendo en oficinas andantes. Es inviable pesar en un barco pequeño, con una o dos personas de tripulación", explicó, insistiendo en que el sector no se opone al control, pero sí a un sistema que considera irreal: "Estamos a favor de la vigilancia y del control en puerto, para conservar el recurso, pero no de que nos obliguen a hacer un trabajo administrativo a bordo que no se puede asumir".

El patrón mayor de Ferrol recordó que el actual sistema de pesaje está pensado para barcos de más de 15 metros y a partir de determinadas cantidades, pero que el reglamento prevé extender esta obligación progresivamente a embarcaciones de 12 metros en 2028, de 9 metros en 2030 y, finalmente, a cualquier barco desde el kilo cero. "La pesca de bajura coge pescado muy variado y nos obligan a pesarlo todo antes de llegar a puerto, dos horas y media antes. Es completamente inviable", señaló.

Además, denunció el riesgo de sanciones "desproporcionadas": "El margen de error permitido es de un 20% y cada error supone 3.000 euros de multa. En una prueba real, un barco llegó a puerto con 30.000 euros en sanciones por equivocarse en el pesaje de diez especies. Con un poco de mar, como el que tenemos en Galicia la mayor parte del año, es imposible cumplir estas exigencias".

Para Chacartegui, el reglamento está diseñado para grandes barcos de altura y multinacionales, "pero no para la pesca artesanal". "Creemos que nos quieren fuera. Por eso hemos dicho basta. El paro continúa y va a afectar a todos, incluso al marisqueo, porque esta norma no tiene sentido para nuestra realidad", concluyó.

Aporyo del BNG

La protesta contó también con el respaldo político del Bloque Nacionalista Galego. El diputado del BNG en el Congreso, Néstor Rego, manifestó el apoyo de la formación a las mobilizaciones del sector.

"O Bloque Nacionalista Galego, do que fan parte distintos cargos orgánicos e institucionais, está aquí a manifestar o apoio a esta mobilización da pesca galega en contra do regulamento da Unión Europea. O BNG leva nos últimos dous anos rexistrando iniciativas que poñen en evidencia que este regulamento non se axusta ás características da pesca no noso país".

Rego destacó que la normativa es "gravemente lesiva" para los intereses de la flota gallega, especialmente porque "non distingue a frota artesanal da frota industrial", empleando unicamente criterios de eslora. "Non se teñen en conta cuestións máis racionais como a duración da marea, a distancia á costa, o número de tripulantes ou o tipo de artes, moitas delas sustentábeis", apuntó.

El diputado nacionalista criticó también las obligaciones del diario electrónico, del pesaje exhaustivo y de las múltiples comunicaciones previas a la entrada en puerto. En este sentido, advirtió que el reglamento no tiene en cuenta la realidad de la pesca artesanal gallega y señaló que "é evidente que este regulamento está deseñado por alguén que non coñece a realidade da nosa pesca artesanal, que faena moi preto da costa e cuxa entrada en porto non se pode prever".

En este contexto, Rego reclamó al Gobierno una flexibilización de las condiciones y, mientras no exista un acuerdo con el sector, una moratoria en la aplicación del reglamento. Según defendió, "é imprescindible diferenciar claramente a frota artesanal, a de baixura e a industrial", al tiempo que manifestó "o noso total apoio ás mobilizacións do sector pesqueiro galego en defensa dun sector fundamental para o emprego, a actividade económica e o desenvolvemento social de toda a costa galega".