La formación política Vox ha presentado una querella contra el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, y contra los responsables de la manifestación convocada por Galiza Nova con motivo del acto que la formación celebró el pasado 21 de octubre en la plaza de María Pita.
En el escrito, presentado ante la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de A Coruña, la formación dirige su acción judicial contra el delegado por haber permitido la celebración de la concentración en el mismo lugar en el que Vox tenía previsto celebrar un acto previamente autorizado.
"La Delegación del Gobierno conocía la convocatoria de Vox y permitió también la concentración de los manifestantes contrarios a la formación, pese a las advertencias sobre posibles incidentes", ha denunciado la coordinadora nacional jurídica de la formación, Marta Castro.
En la querella atribuyen al delegado del Gobierno un presunto delito electoral, así como posibles delitos contra los derechos cívicos y de prevaricación administrativa. La acción judicial se extiende también a otras autoridades o funcionarios de la Delegación y Subdelegación del Gobierno que pudieran resultar responsables de las decisiones adoptadas.
También contra Galiza Nova
Asimismo, la querella incluye a la formación Galiza Nova por convocar la manifestación que, según indican, cuya convocatoria fue comunicada a la Subdelegación del Gobierno el 17 de octubre.
"Durante el acto se produjeron gritos, insultos, lanzamiento de balizas y objetos punzantes, así como heridos. Por estos hechos, la querella recoge, entre otros, presuntos delitos de incitación al odio, impedimento o perturbación violenta de una reunión lícita, atentado contra agentes de la autoridad, desórdenes públicos, lesiones y daños, con la agravante de discriminación por motivos ideológicos", concreta Castro.
La acción judicial se dirige también contra cuantos autores materiales, inductores o cooperadores de los actos de violencia puedan ser identificados durante la investigación.
"Es habitual que la ultraderecha intente amedrentar"
Por su parte, la Delegación del Gobierno no ha querido hacer más declaraciones tras las realizadas ayer en una rueda de prensa urgente, en la que el delegado, Pedro Blanco, aclaraba que "las concentraciones y manifestaciones no se autorizan afortunadamente en el sistema democrático en el que vivimos, simplemente se comunican a la autoridad, en este caso a la Subdelegación de A Coruña, que toma conocimiento del ejercicio de ese derecho constitucionalmente reconocido".
Por su parte, el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, durante una visita a la ciudad herculina para clausurar el DATAfórum Xustiza 2026, coincidía con el delegado en el papel del Gobierno como "defensores del derecho fundamental a la manifestación y en el uso proporcionado, cuando es imprescindible, de la fuerza por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado".
Al respecto de la querella presentada por el partido de Abascal, Bolaños ha señalado que: "Es muy habitual, lamentablemente, que la ultraderecha intente amedrentar a través de querellas a personas progresistas que lo que hacen es su trabajo y servir a la ciudadanía. Por tanto, que la ultraderecha presente una querella por lo penal contra un servidor público es lo habitual. Intentan amedrentarnos, intentan tenernos absolutamente sometidos. Vamos a seguir haciendo nuestro trabajo, lo vamos a seguir haciendo bien. Al Delegado del Gobierno, sin duda le veo con una sonrisa en la cara, no parece muy preocupado porque a la ultraderecha hoy le haya tocado amedrentarle a él".
