La plaza de María Pita de A Coruña ha vivido muchos momentos de tensión este mediodía, donde cientos de manifestantes protestaron con cánticos antifascistas ante la visita del líder de Vox, Santiago Abascal, que convocó en este mismo lugar un acto para los medios de comunicación.
Aunque desde antes de la llegada de Abascal a la plaza, los manifestantes, cerca de 5.000 según fuentes municipales, ya protestaban y alzaban su voz, no fue hasta acabado el acto de Vox cuando comenzaron las cargas policiales, utilizando medios como gases lacrimógenos, mientras que los protestantes lanzaron diversos objetos.
Por el momento hay confirmada cerca de una quincena de personas heridas, 12 de ellas agentes. Desde el CHUAC informan de tres personas atendidas en el centro hospitalario con heridas de diversa consideración, aunque sin destacar ningún caso grave.
Durante los disturbios, según confirman fuentes policiales, dos personas fueron detenidas por atentado contra la autoridad y desórdenes públicos. Uno de ellos es simpatizante de Galiza Nova, como confirma la formación.
La protesta se ha extendido a lo largo de casi tres horas, con los incidentes concentrándose en los últimos momentos de la manifestación.
En un momento dado, con la llegada de un nuevo grupo numeroso que no se encontraba inicialmente en la protesta, los efectivos policiales hicieron uso de pistolas de pelotas de goma y comenzaron a cargar contra la primera línea de manifestantes ubicada en el margen más cercano a la iglesia de San Jorge.
Fue entonces cuando comenzó la escalada de tensión, con los manifestantes lanzando en un primer momento botellas de plástico, huevos o mecheros y algún petardo.
El grueso de la plaza se mantenía abierta, sin presencia policial del lado de los simpatizantes de Vox, lo que facilitó que algunos de ellos se acercaran hasta el cordón policial desde donde increparon a los protestantes portando banderas de España y del partido.
Simpatizantes de Vox en María Pita.
Mientras estos fueron desalojados de manera más tranquila, al otro lado continuaron las cargas policiales, con una escalada de tensión que derivó en el destrozo de una terraza cercana y de una zona de bancos, además del lanzamiento de piedras.
Distrubios este miércoles en María Pita
Debido a los incidentes, al menos tres personas han resultado heridas, una de ellas una periodista de un medio de comunicación que se encontraba cubriendo el suceso y fue alcanzada por una piedra tirada por los protestantes. Otro joven, de unos 20 años, fue alcanzado por la carga, sufriendo heridas en buena parte de su cara.
Disturbios en María Pita
Asimismo, en repetidas ocasiones, los agentes de Policía llegaron a utilizar gas lacrimógeno para hacer retroceder a los manifestantes, que comenzaron a lanzar botellas de vidrio y petardos y se replegaron hacia la zona de Atochas por una parte y hacia el mercado de San Agustín por otra.
La protesta comenzó sin embargo de manera más pacífica.
Mucho antes, a una hora del inicio del acto, un gran cordón policial con cerca de una docena de furgones y numerosos efectivos crearon un cerco frente al Ayuntamiento, donde centenares de personas convocadas por organizaciones como el Sindicato de Estudantes o Galiza Nova se citaron para mostrar su rechazo a la llegada del líder de Vox.
Desde aquí profirieron cánticos como "Galiza será a tumba do fascismo" o "fóra fascistas dos nosos barrios" y numerosos pitidos a la llegada de Santiago Abascal.
Artai Gabiás, portavoz de Galiza Nova, explicó que la concentración estuvo motivada "porque consideramos que os discursos de odio que lanza esta formación non son benvidos no noso país. Aquí a maioría da sociedade rexeita ese tipo de discursos. O seu odio e o seu racismo son unha estratexia dos sistema para dividir ás clases populares galegas, para non facernos ver os verdadeiros problemas da mocidade galega, que non son nin os inmigrantes, nin o feminismo, nin as persoas LGTBI, ou as persoas empobrecidas. É o fracaso do sistema capitalista".
"Ante esta provocación, da presenza do ultra españolismo, estamos aquí moitas organizacións e persoas a título individual para berrar alto e claro que Galiza é antifascista e que Vox non ten cabida na nosa sociedade", ha subrayado.
Abascal lamenta falta de libertad mientras habla en un acto abierto y público
En la esquina contraria de la plaza, unas decenas de personas junto a un pequeño stand y un atril esperaban la llegada de Abascal, donde lo recibieron al grito de "presidente".
La rueda de prensa convertida en mitin se vio interrumpida numerosas veces por los propios simpatizantes del partido, que lo alentaron con gritos de "Viva España, Viva Vox" o "Santiago y cierra España". El propio Abascal ha tenido que recordar a los seguidores en varias ocasiones que el acto estaba convocado para la prensa.
Durante las declaraciones a lo medios, el presidente de Vox, ha acusado a Pedro Sánchez de haber unido "a todos los extremistas de España, al separatismo, al terrorismo, a la islamoizquierda y a los invasores que están agrediendo también a nuestros ciudadanos en Ceuta".
Durante su comparecencia en la plaza de María Pita, Abascal ha denunciado que los vecinos que han acudido a escucharle se han encontrado con "la coacción de los cómplices y de los socios de Pedro Sánchez", en referencia a los manifestantes que no llegaron a impedir el acto, y ha agradecido la protección de los antidisturbios de la Policía Nacional.
"No hay coacción, no hay violencia, no hay mordaza que pueda con nosotros”, ha asegurado.
Pese a haber llevado a cabo un acto público en la plaza de María Pita, donde una docena de furgones policiales crearon un cordón, y el líder de Vox hizo declaraciones a los medios y posteriormente se reunió con simpatizantes, ha afirmado que "si hubiera venido Sánchez habría cordones policiales kilométricos y el señor Marlaska habría garantizado que pudiera hablar con tranquilidad y de libertad. Este —en referencia a la protesta, convocada y aprobada desde hace días— es un acto organizado y permitido por la delegación del Gobierno".
Preguntado por la falta de representación de Vox en las Cortes por parte de Galicia, Abascal esquivó la pregunta aludiendo a los simpatizantes presentes y asegurando que sí cuentan con representación en toda España.
Sobre las negociaciones con el PP para una posible lista conjunta la Senado, el líder de Vox afirmó que "no haremos negociaciones públicamente para dar un espectáculo como la izquierda. Los debates públicos ante los medios de comunicación no son convenientes".
