El Coliseum de A Coruña cumple más de 35 años como uno de los grandes espacios cubiertos para espectáculos de Galicia. Concebido para acoger acontecimientos de muy distinta naturaleza, desde conciertos multitudinarios hasta competiciones deportivas y ferias, este recinto municipal ha sabido adaptarse a las necesidades de cada época. Su historia está ligada a las grandes giras musicales que han pasado por la ciudad, pero también a citas de baloncesto de primer nivel y, más recientemente, al salto del Básquet Coruña a la máxima categoría nacional.
El ascenso del Leyma en mayo de 2024 abrió una nueva etapa para el edificio. El equipo naranja necesitaba una instalación adaptada a los requisitos de la Liga ACB y el Ayuntamiento acometió durante aquel verano una renovación de los principales elementos deportivos y audiovisuales. La intervención permitió convertir el Coliseum en la nueva casa del conjunto coruñés sin renunciar a su actividad cultural, una convivencia que exige organizar montajes y desmontajes en función de los partidos y los espectáculos programados.
Un edificio singular que abrió sus puertas en 1991
El Coliseum nació con una vocación polivalente. Su inauguración oficial tuvo lugar en 1991 y su apertura quedó ligada a la llegada de grandes espectáculos musicales, con Sting como uno de los artistas asociados a sus primeros años. El recinto fue concebido para reunir bajo una misma cubierta actividades que habitualmente requieren instalaciones diferentes, desde acontecimientos deportivos hasta conciertos, ferias y espectáculos de gran formato. Su capacidad variable, que puede alcanzar los 11.000 asistentes dependiendo de la configuración, lo convirtió en una infraestructura de referencia para A Coruña y el conjunto de Galicia.
Su arquitectura es una de las características que explican esa versatilidad. El edificio cuenta con una pista central de aproximadamente 1.900 metros cuadrados y una cubierta cuyo arco alcanza los 32,5 metros de altura. Ese espacio permite modificar la disposición del recinto según las necesidades de cada evento, con configuraciones específicas para el baloncesto, los conciertos o las ferias. Además de la actividad que se desarrolla en la pista, el complejo alberga dependencias y espacios destinados a otros servicios municipales, incluidos locales de ensayo para músicos.
Durante sus primeras décadas, el Coliseum se consolidó como una parada habitual para artistas nacionales e internacionales. Por su escenario han pasado nombres como Ringo Starr, Pixies, B. B. King, Iron Maiden y Lenny Kravitz, además de figuras españolas como Joaquín Sabina, Joan Manuel Serrat y Alejandro Sanz. La celebración de grandes conciertos contribuyó a situar A Coruña en los circuitos de giras que necesitan recintos cubiertos de gran capacidad, mientras que su diseño permitió mantener una programación diversa durante todo el año.
El baloncesto ya había pasado por el Coliseum antes del ascenso naranja
La relación del recinto con el baloncesto no comenzó con el Básquet Coruña. El edificio ya había acogido grandes acontecimientos de este deporte, entre ellos la Copa del Rey de 1993 y la edición de 2016, además de partidos y exhibiciones de carácter internacional. Estas citas demostraron que el Coliseum podía albergar competiciones de primer nivel, aunque su utilización habitual como cancha de un equipo profesional exigía una adaptación específica de sus instalaciones.
El cambio llegó en mayo de 2024, cuando el Leyma Básquet Coruña consiguió el ascenso a la Liga ACB. El club necesitaba disponer de una pista que cumpliese las exigencias de la competición y el Coliseum se convirtió en la solución para que el equipo pudiera disputar en casa su histórica primera temporada en la élite. La transformación fue especialmente intensa porque debía completarse antes del comienzo de la pretemporada, con los jugadores previstos en la instalación a mediados de agosto.
La adaptación también supuso un cambio en el uso cotidiano del edificio. A partir de entonces, el Coliseum no solo debía estar preparado para los grandes eventos puntuales, sino también para acoger entrenamientos y partidos oficiales de una competición profesional. El reto consistía en mantener esa nueva actividad deportiva sin cerrar la puerta a los conciertos, una de las señas de identidad del recinto.
Las obras de 2024: nuevo parqué, canastas y videomarcadores
La adecuación del Coliseum para el debut del Leyma en la ACB fue la principal intervención reciente en el interior del edificio. Durante el verano de 2024 se instaló un nuevo parqué homologado, junto con canastas adaptadas a las exigencias de la competición, un videomarcador y un sistema informático para gestionar los partidos. La renovación incluyó también mejoras en la iluminación, con distintos puntos LED de bajo consumo, y la incorporación de equipamiento audiovisual para responder a las necesidades de una liga profesional.
El Ayuntamiento destinó 250.000 euros a contribuir a financiar los gastos derivados de la adecuación de las instalaciones de juego. La aportación se formalizó mediante un convenio con el club para sufragar los gastos subvencionables relacionados con su participación en la ACB durante 2024. La actuación permitió dotar al recinto de los materiales y sistemas necesarios para que el equipo pudiera competir en condiciones acordes con las exigencias de la máxima categoría.
El 13 de septiembre de 2024, la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, y el concejal de Deportes, Manuel Vázquez, visitaron el recinto junto a representantes del club para comprobar el resultado de las obras. Para entonces, la plantilla ya había comenzado a utilizar la nueva pista. El estreno oficial en la Liga Endesa llegó el 29 de septiembre, con el Real Madrid como primer rival del Leyma en una jornada histórica para el baloncesto coruñés.
La adaptación no se limitó al interior. En septiembre de aquel año, el Ayuntamiento anunció trabajos de asfaltado en la calle Francisco Pérez Carballo, el acceso al recinto desde la avenida García Sabell. La actuación abarcó una superficie superior a los 3.200 metros cuadrados y buscaba mejorar tanto los accesos al Coliseum como los de la zona comercial próxima, en un momento en el que el ascenso del equipo iba a incrementar la afluencia de público.
La convivencia entre los partidos y los grandes conciertos
Una vez iniciada la etapa del Básquet Coruña en la ACB, uno de los principales desafíos ha sido compatibilizar el calendario deportivo con la programación musical. El Coliseum necesita transformar su espacio central para cada actividad, por lo que la preparación de un partido y la instalación de un escenario pueden requerir operaciones de montaje y desmontaje en un intervalo reducido.
En noviembre de 2024, el propio Básquet Coruña destacó el trabajo del personal del Coliseum después de que el recinto acogiese dos espectáculos de música y deporte en menos de 24 horas. El club subrayó que la rapidez de las operaciones permitía abrir nuevas posibilidades para mantener los entrenamientos y la competición sin renunciar a la programación cultural. Aquella experiencia puso de manifiesto que la coordinación entre los responsables de la instalación, los promotores y el equipo resulta fundamental para mantener ambos usos.
El reto de modernizar una instalación con más de tres décadas
Las obras de 2024 respondieron a una necesidad concreta: preparar el Coliseum para recibir al Leyma en la máxima categoría. Esa actuación, sin embargo, no equivale a una reforma integral de todo el edificio. Con más de 35 años de historia, el recinto afronta el reto de mantener sus prestaciones y competir por grandes espectáculos en un sector en el que las necesidades técnicas y de aforo han evolucionado.
La capacidad es uno de los aspectos que condicionan su futuro. El Ayuntamiento recoge un aforo de 8.500 personas para conciertos, aunque la configuración varía según el espectáculo y el espacio disponible. En los últimos años también se ha planteado la posibilidad de elevar la capacidad máxima hasta los 11.000 asistentes, una ampliación que permitiría abrir nuevas posibilidades para determinados eventos. Para materializar una reforma de ese alcance sería necesario concretar las actuaciones, su financiación y el calendario de ejecución.
Un ambicioso proyecto pendiente
En mayo de 2023, el Ayuntamiento de A Coruña anunció un proyecto para ampliar y modernizar el Coliseum con el objetivo de elevar su aforo para conciertos desde los aproximadamente 8.400 espectadores hasta un mínimo de 11.000. La actuación, presupuestada en más de 300.000 euros, contemplaba eliminar los antiguos corrales, caballerizas y patios vinculados a los espectáculos taurinos, en desuso desde 2015, para ganar espacio en la pista y retrasar la ubicación del escenario. La propuesta incluía también ampliar las salidas de evacuación y estudiar una renovación más profunda del recinto.
Sin embargo, aquella ampliación no llegó a ejecutarse en los plazos anunciados. La adaptación del Coliseum realizada en el verano de 2024 para que el Leyma Básquet Coruña pudiera debutar en la ACB se centró en la pista, las canastas, los videomarcadores y otros equipamientos deportivos, pero no supuso la reforma integral prometida el año anterior.
Mejorar los aledaños, una asignatura pendiente
Lucía Fernández, vicepresidenta de la asociación Sector 7 recinto ferial, reclama una actuación integral para mejorar el entorno exterior del Coliseum de A Coruña, cuyo estado considera impropio de un recinto que acoge grandes conciertos y partidos de la ACB.
La entidad asegura que lleva denunciando estas deficiencias desde 2023 y sostiene que, tres años después, los problemas de mantenimiento persisten. Entre las principales quejas figuran el deterioro de las escaleras metálicas peatonales, con partes corroídas y tramos que faltan, y los desniveles en los accesos a las taquillas y a las puertas 1 a 4, que pueden dificultar el paso de los peatones y suponer un riesgo añadido para las personas que utilizan silla de ruedas.
Las deficiencias también afectan a la accesibilidad y al aparcamiento subterráneo. Según explica, el ascensor o montacargas que permitiría a las personas con movilidad reducida acceder al recinto cuando el centro comercial próximo está cerrado no ofrece una alternativa adecuada, mientras que la estructura de las rampas mecánicas presenta elementos deteriorados que, asegura, han obligado a vallar parte de la zona.
Sector 7 señala que la única mejora que ha observado desde que comenzó a denunciar la situación ha sido el refuerzo de la iluminación del aparcamiento, donde, según afirma, siguen produciéndose botellones y derrapes. La entidad considera que el exterior del Coliseum también forma parte de la imagen que se llevan de A Coruña quienes acuden a sus espectáculos y pide que se actúe tanto por seguridad como por estética, sin cuestionar la celebración de eventos, que considera beneficiosos para la ciudad.
