El Concello da Coruña impulsará la modificación de la denominación de la actual calle Alcalde Sanjurjo de Carricarte para que pase a llamarse calle de los Diplomáticos de Monte Alto, en reconocimiento a la trayectoria y la relevancia cultural de una de las formaciones musicales más representativas de la historia reciente de Galicia y estrechamente vinculada al barrio coruñés de Monte Alto.
La propuesta ha sido aprobada este lunes por la Comisión de Honores y Distinciones, presidida por el concejal de Cultura y Turismo, Gonzalo Castro.
El informe elaborado por el Gobierno municipal destaca que Os Diplomáticos de Monte Alto constituyeron uno de los principales referentes del movimiento bravú y contribuyeron de manera decisiva a la modernización de la música gallega, a la normalización del uso de la lengua y a la proyección de una identidad cultural contemporánea, abierta e integradora.
La alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, destacó la importancia de esta iniciativa dentro del proceso de actualización del callejero municipal: "Las calles de nuestra ciudad también transmiten valores y memoria colectiva. Por eso consideramos necesario avanzar en la sustitución de las denominaciones vinculadas al franquismo y a la dictadura por otras que representen los principios democráticos y la diversidad cultural de la A Coruña actual".
La regidora subrayó que el Gobierno municipal apuesta por incorporar al espacio público referentes que formen parte de la identidad colectiva de la ciudad: "Os Diplomáticos de Monte Alto representan el talento, la creatividad y el compromiso con la lengua y la cultura gallegas. Su huella trasciende el ámbito musical y forma parte de la memoria cultural de varias generaciones de coruñeses y coruñesas. Es de justicia que la ciudad les devuelva ese legado con un reconocimiento permanente en su callejero".
Un fenómeno cultural sin precedentes
Fundados en A Coruña a finales de la década de los 80 en torno a la figura de Xurxo Souto, Os Diplomáticos de Monte Alto se convirtieron en un fenómeno cultural sin precedentes en la música gallega contemporánea.
Como principales exponentes del movimiento bravú, combinaron rock, ska, folk y ritmos populares con una marcada defensa de la lengua y la identidad gallegas, llevando su música y su imaginario, ligados al barrio de Monte Alto, por toda Galicia.
Discos como Arroutada pangalaica o Parrús marcaron a toda una generación y contribuyeron a abrir nuevos caminos para la música hecha en gallego, convirtiendo a la banda en un referente cultural que sigue influyendo en artistas y proyectos musicales de generaciones posteriores.
