Un septuagenario acusado de vejar y estrangular a su mujer en A Coruña, en agosto de 2024, ha atribuido su muerte, a través de lo expuesto por su defensa en la primera sesión del juicio, a una caída de la cama. Mientras hijos que han prestado declaración han confirmado episodios de maltrato y que la víctima "lo tapaba todo".
"No decía nada", han indicado para calificar a la fallecida de persona "sometida". "Me vas a meter en la cárcel", ha dicho una de las hijas sobre lo que el hombre le decía a la mujer.
Tras la constitución del jurado el martes, el juicio ha comenzado este miércoles en la Audiencia Provincial de A Coruña y se prolongará hasta el día 23. Fiscalía solicita para el acusado un total de 26 años y seis meses de prisión.
Lo hacen también las tres acusaciones particulares que representan a otros tantos hijos y el letrado de la Xunta, que ejerce la acusación popular. Mientras la defensa solicita la absolución o, alternativamente, penas de prisión por un homicidio preterintencional - con intención de matar - u homicidio imprudente.
El procesado ha optado por declarar el último día, pero su abogado ha apuntado a una caída de la cama por parte de la mujer, tras un consumo previo de alcohol. Agentes de la Policía Nacional que han prestado declaración han argumentado que lo mismo les indicó el acusado cuando llegaron al domicilio, ubicado en la avenida de Gran Canaria de la ciudad herculina.
Actitud del acusado
"Estaba más interesado en mostrar los vídeos - los que, según Fiscalía, grabó, con expresiones vejatorias hacia la mujer - que en el fallecimiento de su esposa", ha precisado un policía. "Se comportaba como si nada hubiese pasado", ha sostenido el hijo que acudió en un primer momento al domicilio tras avisarle su padre - con el que no tenía relación - de que había muerto su madre.
Tanto este hijo del matrimonio como otras dos hijas - una cuarta no ha querido prestar declaración ni ejerce la acusación - han confirmado que vieron a su madre con moratones cuando eran más jóvenes y también cuando no vivían en la casa. "Ella nunca quería llamar a la Policía", han sostenido para concretar una que su madre le contó que su padre la había amenazado con un cuchillo. "Aparecía con moratones y decía que se caía", ha expuesto el hijo de la pareja.
De "dominante" han calificado el carácter del padre - al que han tenido que sacar de la Sala al interpelar a su hijo mayor y reprocharle sus manifestaciones en el juicio -, además de incidir en que rompía vajilla u otros elementos de la casa cuando ellos eran pequeños y cuando se enfadaba, pero también con más edad.
Lo mismo han ratificado otras dos hijas del matrimonio. Una de ellas ha asegurado que "de todo lo peor que hay" escuchaban decirle a su padre en relación a su madre, de la que han afirmado que "no quería" denunciarlo ni separarse.
Situación de la fallecida
Sobre el consumo de alcohol alegado en relación a la fallecida -- el acusado sostiene que la grabó en el vídeo para demostrar a sus hijos que la mujer bebía --, los tres hijos han declarado que no la vieron borracha y han calificado de "ocasional" el consumo de alcohol. No obstante, el hijo admitió que ella le dijo en una ocasión que cuando lo tomaba era "para olvidarse de la pesadilla que tenía en casa".
"Bebía de aguantarlo", ha apostillado una hermana, pero para señalar que no era un consumo exagerado como sí sostiene el procesado para justificar la caída y la muerte de la mujer. Por otra parte, han explicado que la víctima siempre tenía que acompañar a su padre y que presenciaron momentos de intento de maltrato hacia esta, que evitaron al intermediar.
Asimismo, han indicado que el "grado de alcohol" que tenía su madre en el cuerpo "no era normal" sin descartar que su padre se lo hiciese consumir o se lo hubiese echado en la ropa el día de su muerte. De hecho, han apuntado que el responsable del tanatorio les advirtió también de ese olor por encima de lo habitual.
Antes un vecino ya sobre los hechos, ha indicado que las discusiones en el matrimonio - ella tenía 74 años cuando falleció, él dos años más - eran "habituales" y que escuchó "como la llamaba borracha y que iba a acabar en la cárcel por su culpa". Un policía expuso que otra vecina calificó la relación de "tóxica".
Convivencia "muy deteriorada" debido al trato del acusado hacia su mujer
En concreto, al hombre se le imputa un delito de asesinato, un delito contra la integridad moral y un delito continuado de injurias y vejaciones. En los primeros delitos, las acusaciones aprecian la concurrencia de las agravantes de género y de parentesco.
Según expone el Ministerio Fiscal, la convivencia del matrimonio en su vivienda de A Coruña se encontraba "muy deteriorada" debido al trato vejatorio y denigrante que el acusado dispensaba de forma habitual a su esposa, quien nunca llegó a denunciarlo.
En concreto, fue hacia las 23:30 horas del 1 de agosto de 2024 cuando ambos mantuvieron una discusión a gritos en la que el varón profirió faltas de respeto contra la víctima. Durante la madrugada del 2 de agosto, recoge el escrito, la mujer se cayó al suelo del dormitorio bajo los efectos del alcohol, quedando inmovilizada entre la cama y el mobiliario.
El acusado aprovechó la situación para grabarla en vídeo con su teléfono móvil, dirigiéndole insultos y burlas sobre su incapacidad para levantarse mientras no le prestaba auxilio. Posteriormente, entre las 03:00 y las 05:00 horas de esa misma madrugada, el investigado, sostienen las acusaciones, la estranguló con sus propias manos aprovechando, sostiene el Ministerio Público, su total indefensión, provocándole la muerte por asfixia mecánica.
Por todo ello, se piden 30 días de localización permanente por el delito de injurias y vejaciones; un año y seis meses de prisión, con inhabilitación durante ese tiempo para el ejercicio de sufragio, por el delito contra la integridad moral; y 25 años de prisión por el delito de asesinato, inhabilitación absoluta el tiempo de condena y prohibición de residir en el término municipal de A Coruña durante 35 años. A ello se suma la petición de pago de indemnizaciones.
