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La sala de conciertos Filomatic, de A Coruña, se ha visto envuelta en las últimas horas en una polémica a raíz de una denuncia por una posible agresión física a una artista que actuó en el local el pasado fin de semana. La bajista Jane Bass denunció el lunes, a través de sus redes sociales, haber sufrido una agresión física por parte del propietario de la sala. Sin embargo, este martes, el establecimiento, situado en el barrio de Monte Alto, publicó un comunicado en el que niega que se produjera tal agresión y asegura que su intervención se limitó a retirarle una consumición.

En dicho comunicado, la sala ofrece su versión de los hechos ocurridos el pasado sábado, 10 de octubre. Según explica, "a los pocos minutos de abrir puertas", la artista habría intentado salir del local con una bebida que no había sido servida por el establecimiento.

El personal, según la versión de la sala, le habría indicado que no estaba permitido consumir bebidas ajenas al local ni hacerlo en la vía pública, de acuerdo con la ordenanza municipal del Concello de A Coruña. La normativa contempla restricciones al consumo de bebidas en el exterior de establecimientos que no disponen de licencia de terraza.

La sala sostiene que, tras recibir esta indicación, la artista volvió a entrar en el local con la bebida y la consumió en repetidas ocasiones delante de uno de sus trabajadores, en una actitud que el establecimiento califica de desafiante. Según el comunicado, el empleado procedió entonces a retirarle la bebida y regresó a su puesto en la taquilla.

Por este motivo, desde la Sala Filomatic insisten en que "en ningún momento se produjo ningún tipo de agresión" y defienden que la actuación de su personal se limitó a retirar la consumición.

De este modo, el establecimiento niega la versión de la artista y sostiene que lo ocurrido estuvo relacionado con el incumplimiento de sus normas sobre el consumo de bebidas. Por el momento, las versiones de ambas partes difieren sobre lo sucedido durante la noche del sábado.

La artista afirma haber puesto una denuncia

Por su parte, Jane Bass afirmó el lunes en sus redes sociales haber sufrido "una agresión física por parte del propietario de la Sala Filomatic". En su publicación, añadió que "nadie tiene derecho a agredir físicamente a otra persona, y una conducta así no puede justificarse ni minimizarse bajo ninguna circunstancia".

En respuesta a estas declaraciones, la sala señala en su comunicado que, a su juicio, la artista no ha detallado los hechos concretos en los que habría consistido la supuesta agresión.

La artista sostiene que los hechos ocurrieron en una zona en la que habría una cámara de seguridad y que existen varios testigos. Por su parte, la sala afirma disponer de testigos presenciales que, según asegura, ya han manifestado su disposición a declarar si fuera necesario.

En cuanto a las posibles acciones legales, Jane Bass afirma que los hechos se esclarecerán por las vías correspondientes y asegura haber presentado una denuncia formal. Sin embargo, la sala cuestiona esta afirmación y sostiene que, cuando se le retiró la bebida, la artista amenazó con llamar a la policía y presentar una denuncia por agresión, algo que, según el establecimiento, no hizo ni en ese momento ni en ningún otro momento de la noche.

Sin embargo, Quincemil ha podido confirmar que, por ahora, ni la Policía Nacional ni la Guardia Civil tienen constancia de que se haya realizado la denuncia.