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La nueva estación de autobuses de A Coruña entrará en funcionamiento “en pocas semanas”. Así lo ha avanzado este martes el conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deportes, Diego Calvo, que ha situado la apertura de la terminal en torno a un mes después de que la Xunta haya avanzado en la licitación de su gestión. La previsión supone que la infraestructura comenzará a prestar servicio antes que la nueva estación ferroviaria, cuya fecha definitiva de puesta en funcionamiento todavía depende de la evolución de las obras de Adif.

Calvo ha explicado que la apertura de la terminal de autobuses se ha visto condicionada, entre otras cuestiones, por la necesidad de licitar su concesión, después de que el Ayuntamiento de A Coruña, actual concesionario, decidiese no continuar con la gestión de la nueva estación. El conselleiro ha asegurado que, una vez completado este procedimiento, la intención de la Xunta es proceder “inmediatamente” a su apertura.

La Administración autonómica lleva además varias reuniones con el Ayuntamiento de A Coruña para coordinar cómo se organizará la entrada y salida de los autobuses y la reorganización de las líneas cuando la nueva estación comience a funcionar. “Con el Ayuntamiento ya hemos tenido muchas reuniones durante todo este tiempo para coordinar la entrada y salida”, ha señalado Calvo, que ha evitado concretar una fecha exacta, aunque ha insistido en que será “en pocas semanas”.

La apertura de la terminal de autobuses se producirá mientras continúa pendiente la puesta en funcionamiento de la estación ferroviaria de A Coruña. Calvo ha señalado que desconoce cuándo finalizarán los trabajos de Adif y cuándo podrá entrar en servicio, aunque ha recalcado que la terminal de autobuses sí cuenta ya con una previsión concreta por parte de la Xunta.

La Xunta admite problemas de capacidad en los autobuses metropolitanos

Las declaraciones del conselleiro se han producido también en un momento de creciente presión sobre el transporte metropolitano, especialmente en las conexiones entre Ferrol y A Coruña. Los usuarios han denunciado problemas para acceder a determinados servicios en las horas de mayor demanda, una situación que la Xunta reconoce que puede seguir produciéndose.

Calvo ha defendido que las frecuencias previstas en los contratos se están cumpliendo y que, además, la Xunta ha incorporado refuerzos en aquellos servicios en los que se concentra un mayor número de viajeros. Sin embargo, ha admitido que el incremento de la demanda ha llegado a superar en determinados momentos la capacidad disponible.

El conselleiro ha puesto el foco especialmente en los horarios de entrada y salida del trabajo y los centros educativos. “Hay un exceso de demanda que en todos los casos no va a poder ser absorbido siempre”, ha explicado, señalando que el aumento del precio de los combustibles ha contribuido además a que más personas recurran al transporte público.

En el caso de la línea Ferrol-A Coruña, ha reconocido que los problemas se concentran precisamente en los servicios utilizados por quienes se desplazan a la ciudad herculina para trabajar o estudiar y posteriormente regresan a Ferrol. Ante las quejas por la falta de plazas en determinados servicios, Calvo ha defendido que se seguirán introduciendo refuerzos “siempre cuando se pueda”, aunque ha advertido de que no será posible atender toda la demanda en determinados momentos.

“El contrato ya no da para más”, ha resumido el conselleiro, que ha explicado que las frecuencias actuales fueron fijadas cuando se licitaron las concesiones, pero que la demanda ha evolucionado considerablemente desde entonces. Por ello, la Xunta intenta aumentar la oferta mediante refuerzos, aunque estos tienen un límite.

Calvo ha comparado esta situación con la que puede producirse en otros medios de transporte cuando se agotan las plazas disponibles. En los servicios con mayor demanda, la alternativa pasa por utilizar frecuencias anteriores o posteriores, aunque ha reconocido que esta opción no siempre resulta viable para quienes tienen que cumplir un determinado horario laboral o educativo.

La alcaldesa de Betanzos ha solicitado una reunión con la Xunta precisamente para abordar algunos de estos problemas de frecuencias. Calvo ha confirmado que ese encuentro se producirá y ha asegurado que la Administración autonómica estudiará posibles soluciones para incrementar la oferta.

Sin acuerdo todavía sobre los terrenos de la antigua estación

La apertura de la nueva terminal también deja pendiente el futuro de la superficie que ocupa actualmente la estación de autobuses de A Coruña. Sobre este espacio, Calvo ha reconocido que existen posiciones diferentes entre la Xunta y el Ayuntamiento, aunque ha descartado que exista actualmente una disputa abierta entre ambas administraciones.

“El Ayuntamiento tiene una postura y la Xunta de Galicia tiene otra distinta que no son coincidentes”, ha señalado el conselleiro. Por ahora, ha añadido, no existe un acuerdo sobre el futuro de la parcela, aunque ambas partes deberán abordar esta cuestión en el futuro.

En paralelo, la Xunta había puesto a disposición de Adif el aparcamiento de la nueva estación, aunque Calvo ha asegurado que la empresa pública todavía no lo ha recepcionado y que, según ha señalado, “parece ser” que ahora no estaría interesada en asumir su gestión.