El puerto de A Coruña recibió este lunes, 5 de octubre, al National Geographic Endurance, un buque de expedición polar que hace su primera escala en la ciudad en una ruta que lo lleva desde el Ártico hasta la Antártida.
Y es que, dentro de su expedición polar, han escogido A Coruña para descansar como parte de su travesía. Quién les diría que en esta época del año la ciudad herculina les brindaría un poco de calor entre las temperaturas que andan buscando.
El barco, consignado por Pérez y Cía Group, atracó a primera hora en el muelle de Calvo Sotelo Sur con 138 pasajeros a bordo. La Autoridad Portuaria pudo conocer además el interior de un buque preparado para navegar en las condiciones más extremas del planeta.
Su casco llama la atención entre aquellos que suelen hacer parada en la ciudad. De clase polar, está reforzado y cuenta con una potencia de propulsión que le permiten avanzar entre el hielo. Si bien, también cuenta con kayaks, zódiacs, un hidrófono y un vehículo submarino operado por control remoto para las labores de exploración.
Pero una de las particularidades del Endurance está en sus propios espacios. Algunas de sus habitaciones llaman especialmente la atención al contar con grandes ventanales y formas de cúpula que permiten contemplar el paisaje exterior. Como si se tratara de unas burbujas con vistas al mar desde las que resulta fácil imaginar las vistas que tendrán los pasajeros cuando el barco llegue a la Antártida.
Más que viajar
La experiencia está pensada para algo más que viajar. Un equipo de naturalistas y fotógrafos acompaña a los pasajeros durante la expedición, que pueden acceder incluso al puente de mando para seguir la navegación.
El nombre del buque es, además, un homenaje al Endurance de Ernest Shackleton, el barco con el que el explorador británico emprendió su expedición a la Antártida en 1914.
Su primera escala en A Coruña se produjo en una jornada en la que el puerto coruñés recibió también al Norwegian Star, un crucero con capacidad para unos 3.000 pasajeros. Dos barcos muy diferentes: uno pensado para el turismo convencional y otro para adentrarse en algunos de los lugares más extremos del planeta.
