Los cinco proyectos aspirantes a rediseñar la fachada marítima de A Coruña se han ajustado al plazo del concurso y este lunes antes de las 15:00 horas han presentado sus respectivas propuestas para el futuro desarrollo urbano y portuario de la ciudad. A finales de año se conocerá el ganador.
Los candidatos son Typsa y RSHP; Junquera, West 8, Eptisa, Sener y Neutelings Riedijk; IDOM y Zaha Hadid; WSP, Bjarke Ingels Group y Díaz y Díaz; y 3XN Copenhagen, BATLLE i ROIG y Ove Arup.
La Mesa de Contratación abrirá mañana las ofertas, para comprobar que se ajustan a las bases del concurso, y se iniciará el proceso de evaluación de las cinco propuestas presentadas, explica la Autoridad Portuaria de A Coruña.
Un comité de expertos, formado por técnicos designados por las administraciones que conforman Coruña Marítima, analizará en profundidad cada una de las propuestas para valorar sus características y fortalezas desde una perspectiva integral.
Este comité contará con el apoyo de especialistas de reconocido prestigio en el ámbito nacional e internacional procedentes de distintas disciplinas y ámbitos de conocimiento, que elaborarán informes técnicos para facilitar la evaluación de las propuestas.
El Puerto señala que se prevé que, antes de que finalice el año, el comité eleve su propuesta de resolución del concurso a la Mesa de Contratación, manteniéndose el objetivo de que la elección se lleve a cabo con la unanimidad de todas las administraciones.
Como ha recalcado el Puerto de A Coruña desde la convocatoria del concurso, se valorarán aspectos como la calidad técnica de la solución planteada, su funcionalidad, los aspectos ambientales y económicos, así como la ordenación urbanística global de los ámbitos objeto de actuación.
Estrategia de largo recorrido
El camino para definir primero y desarrollar después la transformación de los muelles urbanos de A Coruña es muy largo. Se han consumido etapas en los últimos años y quedan aún fases por avanzar de un proyecto que las administraciones se han encargado de resaltar que no alcanza fechas concretas ni solo un mandato. Será la mayor operación urbanística que experimente la ciudad.
La falta de entendimiento durante años entre los gobiernos estatal, autonómico y local, así como la Autoridad Portuaria de A Coruña, para abordar la manera de liberar los muelles interiores de uso exclusivamente portuario y financiar así el coste de la construcción del puerto exterior de punta Langosteira dio paso a distintas cumbres entre administraciones, unas más productivas que otras.
En mayo de 2024 se firmó un protocolo para sentar las bases de la reordenación de la fachada marítima, proyecto al que se le dio el nombre de Coruña Marítima. Puerto y Concello han ido de la mano desde entonces; Xunta y Estado se han implicado.
Un término común, Master Plan o plan maestro, surgió años después de que el Concello encargase a la Universidade da Coruña un proyecto para definir usos e intervenciones futuras en las distintas zonas portuarias. Ahora el nuevo plan saldría de un concurso internacional para equipos multidisciplinares cuyo camino sufrió algún imprevisto y estableció una hoja de ruta de dos años.
Se convocó por primera vez en mayo de 2025 pero fue recurrido por profesionales de la ciudad y la licitación se paralizó temporalmente. Tras un cambio en los requisitos que supuso mejorar las condiciones para propuestas locales, el concurso volvió a abrirse. Se presentaron 14 iniciativas.
La comisión de expertos de Coruña Marítima eligió a cinco finalistas en abril de este año. Son cinco UTEs en las que participan 28 empresas (13 con sede u oficinas en Galicia), con propuestas que se formalizaron unos meses después.
Han tenido un año para diseñar sus proyectos. El ganador del concurso se conocerá probablemente en diciembre, cuando se podría descubrir una primera maqueta, y tendrá otros doce meses para desarrollar el plan director completo. Quizá con un gobierno distinto en el país y en la ciudad.
Durante el próximo año se desarrollará un proceso de colaboración con el equipo seleccionado para perfeccionar la propuesta, concretar soluciones y adaptar aquellos aspectos que resulte necesario ajustar, tanto desde el punto de vista técnico como urbanístico y social.
