Las terrazas cubiertas de la plaza de María Pita de A Coruña tienen los días contados. En breve (sin precisar aún por el Concello ni comunicar a los hosteleros) serán desmontadas y retiradas para que sea evaluado el estado del pavimento sobre el que han estado más de veinte años, un tiempo superior al que indicaba su concesión.
El adiós de estas terrazas y su sustitución por otras suscita algunas dudas a los hosteleros de la plaza, que deberán ser resueltas en los próximos encuentros con representantes municipales. Las características y condiciones de implantación de las nuevas terrazas están recogidas en el texto de la nueva ordenanza reguladora, aprobada inicialmente en el Pleno hace ocho meses, pero no de forma definitiva.
Esta es otra duda, el momento en que la norma entre en vigor, puesto que en la actualidad la ruptura entre el PSOE y el BNG podría dar un vuelco a su aprobación final, que se desconoce cuándo volverá a ser votada en el Pleno.
La instalación técnica, la ocupación de superficie, los plazos para disponer de las nuevas terrazas o su financiación son detalles que están por resolver, y que dependen no solo de los hosteleros sino también de la administración o de otros actores privados.
¿Cubierta o descubierta?
Que se vayan a cambiar las instalaciones de María Pita no implica la continuidad del mismo número de terrazas cubiertas. Hay once actualmente, así como otras que solo tienen mesas y sillas, con o sin toldos.
"Se han dado dos soluciones: o terraza con cerramiento estable o tradicional con mesas y sillas", apuntan Javier Pastoriza y Héctor Cañete, hostelero de la plaza que acaba de cerrar El Tequeño y presidente de la Asociación Provincial de Hostelerías de A Coruña.
La plaza de María Pita con mesas y sillas retiradas.
"Dependerá de cada hostelero", coinciden, la elección del modelo. El coste o el propio diseño nuevo pueden ser factores que decidan a los empresarios a decantarse por una terraza u otra.
Lo que sí es seguro es que no se puede repetir una situación habitual según la época del año, que un mismo negocio tenga sus mesas y sillas en una plataforma cubierta y al mismo tiempo coloque otras en la vía pública al descubierto.
¿Todas en el mismo espacio?
"No todos los hosteleros querrán la misma superficie, dependerá de las necesidades de cada uno", señala Cañete. Los planos que contiene la ordenanza muestran la reserva de un espacio de aproximadamente las mismas dimensiones y cuyo largo coincide con el del frente del establecimiento hostelero.
La norma indica que "el ancho de la ocupación será equivalente al del frente del local, pudiendo no situarse exactamente en dicho frente, dependiendo de los módulos de la terraza y de la posición de los portales y soportales".
¿Hay diseño final?
El Concello propuso inicialmente un modelo de terrazas cubiertas que no satisfizo a todos los hosteleros de María Pita, que cuestionaban su seguridad a la hora de resistir inclemencias meteorológicas. Los empresarios han hecho aportaciones que podrían ser incluidas en el diseño último.
Cuando sea aprobada la ordenanza, sobre el modelo definitivo se podría llevar a cabo alguna pequeña modificación técnica en función de las características del espacio hostelero empleado.
¿Cuándo se instalarán las nuevas terrazas?
"No queremos quedarnos sin servicio", dice Cañete. Entre que se retiren las peceras viejas y se instalen las nuevas terrazas pasará un tiempo que será de adaptación para los hosteleros.
A comienzos del año el Concello quería establecer ese periodo de adaptación hasta diciembre de este año, pero el retraso en la aprobación de la ordenanza y el desmontaje de los viejos elementos no permite ahora señalar plazos.
¿Quién las pagará?
"Instalar y mantener las nuevas terrazas corre por cuenta del hostelero", dice Pastoriza. El Concello, apuntan las fuentes, ha estado actuando como "mediador" con empresas de la ciudad para que de alguna manera participen como patrocinadores en las próximas terrazas cubiertas y en diálogo con los empresarios.
Un diseño singular
Las terrazas de María Pita aparecen en la nueva ordenanza incluidas en una categoría de espacio singular de la zona Pepri del casco histórico, junto a las mismas instalaciones de las avenidas de la Marina y Montoto.
En estos lugares las mesas y sillas de hostelería deberán seguir criterios estéticos y de ocupación específicos. En la plaza, todas ellas deberán "ajustarse para crear un paisaje homogéneo que no reste calidad visual a una de las zonas más simbólicas de la ciudad".
Imagen del diseño de terrazas nuevas propuesto para la plaza de María Pita.
Las nuevas terrazas cubiertas estarán sobre una tarima de la misma altura que el escalón del soportal y tendrán elementos de sombra autoportantes o anclados en la tarima. No podrán fijar elementos en las fachadas y los toldos serán a dos aguas pendiendo de un pórtico o estructura autoportante.
El toldo monocromático será uniforme para toda la plaza. Podrán exhibir tanto el identificador del establecimiento como la publicidad de marca, en ambos casos pintado sobre tela en una sola posición e ocupando el faldón del toldo con unas dimensiones máximas de 20 por 100 centímetros.
Los materiales permitidos para el mobiliario serán la madera o la madera combinada con tela, hierro, plástico de diseño atractivo y de buena calidad o combinaciones de estos. Las protecciones laterales serán de madera o metálicas, pintadas del mismo color que los toldos, con jardineras.
