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La grabación de una conversación telefónica entre el alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane, y la Policía Local por la retirada de un coche de su propiedad de un aparcamiento ha acabado generando un terremoto en el Concello y una nueva polémica en torno al regidor. En la llamada se escucha cómo el líder de Alternativa dos Veciños exigió que una patrulla acudiese a buscarlo y que se lo llevasen de vuelta con insultos hacia la agente.

Los hechos tuvieron lugar el pasado mes de mayo, pero se hicieron públicos esta misma semana.

Al conocerse los detalles de la conversación, tanto el PSOE como el PP local han pedido la dimisión del alcalde denunciando "abuso de poder" y un comportamiento "inadmisible, vulgar y machista".

La versión de García Seoane

El regidor, sin embargo, ha defendido su postura en un programa local de Radio Oleiros, que ha calificado la situación de "unha nova campaña de acoso e derribo contra Gelo e contra Alternativa dos Veciños".

"Hai un interese político innegable", subrayó en su intervención García Seoane, que pide que el foco se ponga en educación, movilidad, vivienda o atención a los vecinos, en lugar de en "ataques persoais, manipulacións e mentiras".

'Gelo' también mantiene que acepta las críticas políticas pero no así "a mentira e a manipulación deliberada dos feitos".

Sobre el audio filtrado esta semana, el alcalde diferencia dos cuestiones.

Por una parte reconoce que utilizó dos expresiones "desafortunadas", pero critica que una conversación privada mantenida con la Policía Local se haya hecho pública.

García Seoane alude a que el día anterior a los hechos había sido operado del corazón y que aquella tarde tenía que regresar "urxentemente" a su casa para tomar la medicación y que en esos momentos llovió, a la vez que en A Coruña se celebraba el partido del Dépor ante el Valladolid.

"Non podía conducir nese momento e desplaceime no coche ca miña muller. O vehículo estaba aparcado no espazo reservado para o alcalde", subraya, en un lugar "sinalizado e expresamente reservado para o alcalde, ao lado doutros vehículos relacionados coa organización do acto cultural", una actuación de las escuelas de música y danza.

Al finalizar el acto, el alcalde vio que se habían llevado el coche, por lo que tuvo "unha reacción humana, probablemente demasiado vehemente e con expresións desacertadas, pero calquera outro na miña situación, que faría? O mesmo temperamento que utilicei sempre para defender a Oleiros a capa e espada", defiende.

El regidor argumenta que su forma "de non calar nunca" fue lo que permitió "que Oleiros sexa o que é".

Por otra parte, alude a su condición como el máximo responsable de la Policía Local para criticar que la agente no acatase sus órdenes.

"Nunca me escondín e sempre din a cara", afirma García Seoane en la entrevista, reivindicando el derecho a la intimidad y privacidad de los funcionarios públicos.

En el programa también se cita el momento en el que se desveló el audio, meses después de que se produjera, ante lo que el regidor cree que "existe un interese en utilizar agora unha situación que sucedeu fai meses para dañar a miña imaxe. Sei perfectamente como funcionan as campañas de desprestixio", al tiempo que quita gravedad a lo ocurrido.

Para García Seoane, esta polémica busca dañar su imagen pública, que defiende tras su trayectoria de cerca de 50 años y no por este suceso; "unha conversa telefónica manipulada".

"Son unha persoa que traballa, que se enfada, que se equivoca e que sabe recoñecer cando se equivoca. Vou seguir no mesmo sitio, traballando por Oleiros e cumprindo coa vontade do pobo que me elixiu", concluye.

Las críticas de la oposición

Desde la oposición, el PP ha mostrado su rechazo "a la actitud demostrada por el alcalde tras revelarse las grabaciones en las que insulta, coacciona y amenaza con expedientes a los agentes de la Policía Local".

Para los populares, su actitud es "deplorable, insultante y machista".

Por eso, piden que se disculpe públicamente y que dimita.

Desde el PSOE las demandas son similares. Los socialistas han mostrado su apoyo a la policía afectada y critican que llevan tres años sufriendo esta actitud por "cumplir su compromiso con los vecinos".

El grupo municipal manifiesta su "absoluto rechazo y condena ante los insultos, coacciones y el evidente abuso de poder ejercido por el alcalde", todo ello una actitud que no "sorprende" en las filas socialistas ya que aseguran haber vivido situaciones similares en primera persona, "siendo objeto de ataques y faltas de respeto continuas por el único motivo de cumplir con su deber y con el compromiso adquirido frente a los vecinos de Oleiros".

El PSOE mantiene que este "comportamiento despótico" no es ninguna novedad y como muestra citan un pleno tenso celebrado en enero del 2024, "cuando García Seoane perdió los papeles por completo y arremetió contra el concejal socialista Jesús Fernández", en el que el alcalde habría gritado insultos explícitos como "te mato, me cago en la madre que te parió, cerdo miserable, hijo de puta".

Por eso, defienden su manera de gobernar como un "ejercicio caciquil del poder" de un gobernante "que confunde el Ayuntamiento con su propiedad privada".

Asimismo, denuncian respecto a los hechos de mayo el uso de recursos públicos para fines privados por la orden de que una patrulla de la Policía en activo fuera a llevar al alcalde.

Por todo ello, piden que la denuncia siga adelante y los hechos se juzguen para "exigir responsabilidades políticas y, de ser el caso, pedir la dimisión de los implicados".

El audio

La incidencia comenzó cuando la mujer del alcalde contactó con la central de la Policía Local para preguntar por el coche, que había sido trasladado porque estaba estacionado en una zona que había sido reservada. El problema, según explicó la propia agente, era que los policías no tenían información sobre quién había solicitado la reserva ni sobre a quién estaba destinada.

Poco después, el alcalde se incorporó a la conversación y comenzó a reclamar que el vehículo fuese recuperado. García Seoane exigió que una patrulla acudiese a buscarlo y que se lo llevasen de vuelta. "Tráeme el coche de inmediato", reclamó durante la llamada.

La conversación fue subiendo de tono y el alcalde llegó a dirigirse a la trabajadora con insultos, llegando a espetarle "eres tonta, gilipollas", ante lo que la agente le pide que no le falte al respeto y vuelve a explicarle que ella no había tomado la decisión de retirar el vehículo.

La conversación pone de manifiesto además que, en ese turno, únicamente había cuatro policías locales trabajando: uno en la central y tres en la calle.

La situación también fue comentada posteriormente entre la agente y María José Varela, primera teniente de alcalde de Oleiros. Tras las conversaciones, el oficial dio instrucciones para que una patrulla se desplazase hasta Mera y recuperase el coche.