El problema de la vivienda golpea con fuerza a A Coruña, donde ha aumentado el número de familias atendidas por falta de alojamiento. Así lo refleja la Memoria 2025 de Cáritas Interparroquial de A Coruña, publicada este martes.
La entidad constata que cada vez más familias encuentran dificultades para acceder a una vivienda de alquiler, mantener sus contratos o afrontar los gastos asociados al hogar. Una realidad, que se refleja en que las familias atendidas dentro de los programas de vivienda pasaron de 18 a 41 en apenas doce meses. El número de participantes aumentó de 63 a 121 personas, mientras que las pernoctaciones registradas alcanzaron las 11.424.
Aunque el problema afecta de forma especial a los colectivos más vulnerables, Cáritas advierte de que cada vez son más frecuentes los casos de personas con ingresos regulares que no logran acceder a una vivienda adecuada debido al aumento de los alquileres, la falta de oferta accesible y las exigencias económicas para formalizar contratos.
La entidad ha reforzado además su trabajo en red con otras organizaciones sociales a través de la Red de Entidades Sociales de Apoyo al Acceso a la Vivienda y ha iniciado la primera fase de construcción de la futura vivienda comunitaria de San Pedro de Visma, destinada a personas mayores vulnerables, sin hogar o con alojamiento muy precario.
"La vivienda se ha convertido en uno de los principales factores de exclusión social. Hoy encontramos personas que tienen ingresos, que realizan enormes esfuerzos y que, aun así, no consiguen acceder a un alojamiento digno. Esta realidad exige una respuesta colectiva porque compromete la cohesión social de nuestras ciudades", señala Pilar Farjas, directora de Cáritas Diocesana de Santiago.
La necesidad de apoyo de Cáritas no dejó de crecer durante 2025
La acción desarrollada por Cáritas en A Coruña alcanzó durante el último año a 5.973 personas atendidas y 14.945 beneficiarios, a través de un total de 17.247 intervenciones sociales.
Estas cifras muestran la amplitud de una labor que va mucho más allá de la atención de emergencia. Los programas desplegados por la entidad abarcan desde la cobertura de necesidades básicas hasta el acompañamiento familiar, la formación para el empleo, el apoyo a personas mayores, la atención jurídica o los recursos residenciales.
Los economatos sociales continuaron siendo uno de los servicios con mayor impacto. A través de 28 parroquias fueron atendidas 1.262 familias y distribuidos productos por un valor superior a los 255.000 euros. Durante el año se incorporaron además cinco nuevas parroquias al sistema de economatos y se puso en marcha un nuevo recurso en el Barrio de las Flores para mejorar la capacidad de atención.
Según la organización, los datos muestran una estabilización de algunas necesidades básicas, pero también la aparición de problemas estructurales más complejos y difíciles de resolver, especialmente en materia de vivienda, envejecimiento y soledad.
Lucha contra la soledad no deseada
Junto al problema residencial, la memoria identifica un crecimiento de la denominada soledad no deseada, especialmente entre personas mayores que viven solas y cuentan con escasa red familiar o social.
El programa AcompáñoTe atendió a 585 participantes durante 2025 y puso en marcha una nueva experiencia en el ámbito rural para llegar a mayores que residen en núcleos dispersos de Cambre y Culleredo. Las actuaciones incluyen acompañamiento personal, visitas domiciliarias, apoyo emocional, paseos y ayuda para acceder a recursos sociales y sanitarios.
El crecimiento de las ayudas destinadas a combatir la soledad, que aumentaron un 46% respecto al año anterior, refleja la importancia que esta realidad ha adquirido en la planificación social de la organización.
Empleo, infancia y acompañamiento para construir oportunidades
Frente a situaciones cada vez más complejas, Cáritas mantiene una apuesta firme por el acompañamiento integral y la generación de oportunidades. Durante 2025, el Centro de Formación Violetas registró 820 personas inscritas en programas y acciones de capacitación laboral, impartió 18 acciones formativas y facilitó prácticas en empresas a 107 participantes. Un total de 167 personas encontraron un empleo gracias al papel de la entidad.
Paralelamente, los programas dirigidos a la infancia y las familias continuaron siendo una pieza fundamental de la acción social. Las campañas de Reyes y Material Escolar permitieron llegar a más de 800 menores, mientras que los recursos educativos y de apoyo familiar siguieron acompañando a hogares en situación de vulnerabilidad.
"Los datos nos muestran una realidad social cada vez más compleja. La pobreza ya no puede medirse únicamente por los ingresos. Vemos a familias que no encuentran vivienda, personas mayores que sufren aislamiento, hogares migrantes que intentan reconstruir sus vidas y ciudadanos que necesitan oportunidades para recuperar autonomía. La respuesta debe ser cercana, integral y sostenida en el tiempo", afirma Dolores Rivas, directora de Cáritas Interparroquial de A Coruña.
La labor desarrollada fue posible gracias al compromiso de 361 personas voluntarias distribuidas entre parroquias, economatos, programas de mayores, recursos formativos y campañas solidarias.
