El juicio fijado para este viernes en la Audiencia Provincial de A Coruña contra dos mujeres -madre e hija- acusadas de explotar a otra ejerciendo la prostitución y de quedarse con la mayoría del dinero que recibía por ello -en un piso en Arteixo (A Coruña) en abril de 2019- ha quedado aplazado hasta el 3 de diciembre por enfermedad de la denunciante.
"La testigo cuya declaración estaba prevista sigue de baja", ha expuesto la magistrada presidenta, en Sala, respecto a la denunciante, de origen venezolano y en régimen de protección.
Esto en un juicio en el que ya fue citada en dos ocasiones -por videoconferencia- para prestar testimonio y en el que no fue capaz de dar su versión tras haber sufrido varios episodios de ansiedad. De este modo, la vista ha sido fijada para el 3 de diciembre a las 12:45 horas.
Las acusadas lo niegan
Esto después de que en julio, en una vista anterior, las acusadas, en su declaración, negaran los delitos que se les imputan. Ambas alegaron que convivían con otras personas en dicho domicilio y que "cada una hacía su vida" y "nadie estaba presa". "No, en la vida, jamás", insistieron las mujeres -de origen dominicano- al ser cuestionadas sobre la posible trata de seres humanos y la explotación lucrativa de prostitución de persona mayor.
En contraposición, varios guardias civiles que participaron en la investigación aseguraron en el juicio que la denunciante vivía en "condiciones absolutamente duras y abusivas", y bajo un "control estricto" en la habitación alquilada a las encausadas.
"Tenía la puerta cerrada con candado y estaba disponible las 24 horas, siete días a la semana", especificaron. Además, confirmaron que tenía el "pasaporte retenido" por las acusadas.
Los hechos
En el escrito fiscal, se recoge que en abril de 2019 una mujer decidió viajar a España para ejercer la prostitución debido a las dificultades económicas en su país de origen, contactando con las acusadas y trasladándose posteriormente a la ciudad de A Coruña.
Luego la llevaron a un piso ubicado en Arteixo, ejerciendo la prostitución en las condiciones que le impusieron las procesadas, que eran las encargadas "del cobro de los servicios sexuales". Le entregaban "una cantidad mínima para su sustento" reteniendo el resto para, supuestamente, liquidar la deuda por su traslado, mantenimiento y publicitarse en páginas.
Lo obtenido por las acusadas "fue muy superior" a los gastos generados por la víctima, señala Fiscalía que apunta que se aprovecharon de las dificultades económicas de la misma. Mientras, alude a que la mujer debía tener "disponibilidad total" durante todo el día y todos los días de la semana.
Por estos hechos Fiscalía pide penas de siete años y seis meses de cárcel para una y siete años de prisión para otra. Por su parte, la defensa de las procesadas -ejercida por la misma letrada- solicita la libre absolución para ambas.
