Hoy se esperaban buenas noticias para el CEIP Prácticas de A Coruña. Después de varios cursos reclamando reformas en las instalaciones del centro, por fin la Xunta anunciaría una reforma integral del centro. Si bien, cuando los padres del centro se enteraron de que el conselleiro de Educación iría este jueves a visitar el colegio, el ANPA no quiso perder la oportunidad de dirigirse a él personalmente.
A pesar de las pocas horas que tuvieron para reunirse, una veintena de padres preocupados recibieron a Román Rodríguez a las puertas del edificio ubicado en Paseo Ronda, el mismo en el que la semana pasada cayó un cascote al patio de los niños, dejando tras de sí una mayor indignación por parte de los padres.
"Tú traerías aquí a tus hijos?", le cuestionó una madre al conselleiro. En una conversación que poco a poco fue elevando de tono, expresaron su desagrado por el estado del centro, que continúa igual después de numerosas protestas el curso anterior.
Rodríguez trató de dialogar con los padres, cabreados, asegurando que un técnico iría esa misma tarde a evaluar los desperfectos. Si bien, recordó que el problema va más allá de eso. Y es que el edificio del que cayó el cascote es propiedad de la Universidade de A Coruña. Y así lo recordó el conselleiro.
"El problema es que se pasan la pelota los unos a los otros", insistía a los medios Paula Aller, del ANPA del centro. En ese sentido, el conselleiro adelantó que se encuentra en diálogo con la UDC para solicitar la cesión del centro a la administración autonómica.
Dos vías de actuación
Todo ello mientras anuncia una reforma integral en el centro para "garantizar la seguridad de los alumnos". En ese sentido, Román Rodríguez informaba de dos vías de trabajo. La primera de ellas sería mediante un técnico que se encargaría de acudir esta misma tarde a analizar los desperfectos que requieren de una intervención de urgencia. Y, por otro lado, también elaborará un proyecto de rehabilitación para reformar el edificio "desde una perspectiva integral".
Este último informó que se acometería a finales de este curso, durante las vacaciones de verano y que tendrían un plazo de diez o doce meses.
Si bien, para los padres sigue sin ser suficiente. Si algo reclamaban esta mañana al conselleiro era que "mañana ya es tarde", indicando que tenía que ser hoy.
En ese sentido, esperan que la Xunta cumpla y que mande a un técnico "hoy mismo" a inspeccionar el centro. Unos trabajos que Román catalogó como "inmediatos" y que se espera que se cumplan.
