Los vecinos de la calle Tomás Fábregas mantienen sus movilizaciones contra varios aspectos de la reforma prevista en la zona. Tras una nueva reunión con representantes municipales celebrada este lunes, el colectivo denuncia "opacidad administrativa" y asegura haberse encontrado con un "muro institucional" ante sus propuestas.
La Plataforma de Vecinos de la calle Tomás Fábregas sostiene que había solicitado por registro información sobre las cinco fases del proyecto del grupo de viviendas María Pita. Según su versión, durante el encuentro el Concello los remitió al Portal de Transparencia, pero aseguran no haber localizado allí la documentación solicitada.
"No solo nos deniegan la información por los cauces oficiales, sino que, además, ante nuestras dudas, los representantes del Concello llegaron a tildarnos de ignorantes escudándose en que carecemos de conocimientos técnicos”, afirma el colectivo. Los vecinos consideran que las reuniones mantenidas hasta ahora no se han traducido en una incorporación de sus propuestas al proyecto.
Por su parte, el Concello asegura que, durante la reunión, ofreció "una vez más todas las explicaciones y detalles del proyecto así como todas las modificaciones posibles".
La plataforma ha convocado una nueva concentración para este miércoles 9 de septiembre a las 20:45 horas, en el cruce del centro comercial Los Rosales con la ronda de Outeiro y la avenida de Gran Canaria. Además, una representación acudirá el jueves a las 9:45 horas a la plaza de María Pita, antes del Pleno municipal.
Discrepancias sobre aparcamiento, farolas y árboles
Uno de los principales puntos de conflicto continúa siendo la pérdida de plazas de estacionamiento. Los vecinos proponen estudiar un aparcamiento en batería en el entorno de As Percebeiras y aseguran que los propietarios de esos terrenos estarían dispuestos a valorar esta posibilidad.
También rechazan la instalación de farolas ancladas al suelo y defienden mantener la iluminación en las fachadas. Argumentan que los nuevos elementos ocuparían espacio en las aceras y, junto con el arbolado previsto, afectarían al aparcamiento y a la movilidad.
El colectivo cuestiona asimismo la plantación de 17 árboles en la calle y asegura desconocer las especies concretas previstas. Otra de sus críticas se refiere a los ascensores: afirman que el Concello ha relacionado la reforma de las aceras con su posible instalación futura, mientras que, según los vecinos, llevan más de dos años esperando por las subvenciones solicitadas.
Las discrepancias por la reforma de Tomás Fábregas han provocado varias movilizaciones durante las últimas semanas. Los residentes insisten en que no se oponen a la renovación del barrio, sino a determinados aspectos del proyecto, y reclaman que el Gobierno local estudie sus alternativas antes de continuar con las actuaciones.
